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viernes, 19 de julio de 2024

YUNGAS

Diferentes microclimas y una exuberante vegetación conforman el ambiente especial de las yungas o selvas de montaña de Jujuy. 

Lugares como el Parque Nacional Calilegua, San Francisco, las termas del río Jordán y pueblos como Valle Grande, Valle Colorado, Santa Ana y Caspalá son ideales para explorarlas, realizando trekkings únicos en compañía de guías locales. 

sábado, 6 de julio de 2024

CARTILLA DE ETNIAS

COMUNIDADES ORIGINARIAS
Y GRUPOS ÉTNICOS DE LA
PROVINCIA DE JUJU

Los pobladores prehispánicos que habitaron la Puna, la
Quebrada y los Valles produjeron e intercambiaron pro-
ductos provenientes de las diferentes zonas ecológicas del
noroeste de Argentina y regiones vecinas. Algunos sitios
fueron lugares de intercambio estratégicos, por su ubica-
ción y la vinculación que generaron entre amplios territo-
rios. Así, Yacoraite fue una importante entrada a la Puna
desde la Quebrada; y el Abra de Zenta, ubicado hacia el
este, fue una gran entrada desde las regiones altas hacia
los bosques de las tierras más bajas, cubiertas por Yungas
y Chaco (Albeck 1994).
La historia de las antiguas poblaciones de Yungas se re-
monta a varios miles de años atrás, cuando los pueblos
de cazadores-recolectores hacían uso de los numerosos
recursos de sus selvas y bosques. Aunque la escasez de
investigaciones arqueológicas en esta región impide co-
nocer estos momentos previos a las ocupaciones de los
pueblos agro-alfareros, sabemos que en sitios arqueológi-
cos ubicados en regiones vecinas se han hallado elemen-
tos provenientes de Yungas, que muestran que hace unos
10.000 años los pueblos cazadores de la Puna utilizaban
recursos de la selva tales como nueces, cañas, pieles, plu-
mas de aves multicolores y caracoles de agua dulce, entre
otras cosas.
Sabemos también que hace 5000 años, los elementos
de la selva seguían siendo de importancia para los habi-
tantes de las tierras altas que ya contaban con prácticas
funerarias complejas. Posiblemente, cinco siglos después,
con la domesticación de los camélidos o, al menos de la
llama que se usó como animal de carga, aumentaron los
mecanismos de intercambio a larga distancia, uniendo las
costas del Pacífico con las Yungas. Hace unos 2500 años,
poblaciones que tenían una tecnología cerámica desarro-
llada se hallaban establecidas en el sur del valle del río San
Francisco, en Jujuy, ocupándolo aproximadamente entre
el 800 a. C. y el 400 d. C. (García Moritán y Ventura 2007).
En el año 1557, un grupo de españoles arribó a lo que
sería posteriormente la jurisdicción de San Salvador de Ju-
juy. Luego de ese momento, la población originaria ingresó
al sistema colonial a la vez que comenzó a sufrir cambios
de todo tipo y a reconfigurar su identidad. Las antiguas
poblaciones padecieron un profundo impacto por la con-
quista y por la concesión de encomiendas en la región. Los
pueblos de indios, fundados por los encomenderos a fines
del siglo XVI y comienzos del XVII, fueron el escenario de
las principales transformaciones. Se les impuso ubicación,
patrones espaciales urbanísticos europeos, instituciones,
forma de acceso a los recursos y nuevas jerarquías y des-
igualdades.
Sica (2006) dice que la jurisdicción que comprendía San
Salvador de Jujuy, si bien desmembró antiguos territorios
prehispánicos, fue el lugar donde sucedieron los cambios
y las transformaciones. En el siglo XVII abarcaba un exten-
so espacio rural y comprendía tres áreas correspondientes
a diferentes ecorregiones, la Puna, la Quebrada de Huma-
huaca y el Valle de Jujuy. En Puna y Quebrada se ubicaban
las sociedades originarias con mayor peso demográfico y
complejidad social y económica del noroeste argentino. La
colonia reunió, de este modo, en un mismo espacio ad-
ministrativo a espacios ecológicos diferentes, a la vez que
fragmentó antiguas regiones. Desde comienzos de ese si-
glo, Jujuy era paso obligado de la ruta que unía Potosí con
Tucumán. Durante el siglo XVIII la economía jujeña (igual
que la salteña, pero en menor escala) se basó en la cría de
ganado vacuno, la fabricación de productos derivados de
éste y la invernada de mulas que se enviaban a Chichas,
Porco y Potosí, todos centros mineros y urbanos del Alto
Perú, en la actual Bolivia.
La presencia religiosa apareció tempranamente y fue
una constante en la región. Apenas comenzada la con-
quista española, los jesuitas desplegaron su accionar
en territorio argentino durante casi dos siglos. En 1756
fundaron la reducción5
 San Ignacio, en el campo de Los
Naranjos, ubicado entre la fortaleza de Ledesma y la del
río Negro, que estuvo dirigida a población Toba. Aparen-
temente también se establecieron en el molino de Yala.
Luego, en el año 1767, los jesuitas fueron expulsados del
territorio americano por orden del rey Carlos lII.

Cartilla de etnias..

LAS YUNGAS EN JUJUY

La integran los departamentos de Yavi, Sta. Catalina, Rinconada, Cochinoca y Susques. Consiste en una extensa meseta de altura de 4.000 m.s.n.m. que ocupa el 60% del territorio provincial, de clima árido y frío.
https://jujuy.gob.ar › geografia
Geografia – Gobierno de la Provincia de Jujuy

VISITAR LAS YUNGAS JUJEÑAS
Yungas Jujeñas
Imperdibles de un Jujuy completamente verde.

En nuestro noroeste, a lo largo del pasillo jujeño que bordea los Andes y la Quebrada de Humahuaca, asoma una ecoregión no muy desarrollada turísticamente y por eso tan atractiva: Las Yungas. Un pulmón verde y selvático donde habita la mitad de la biodiversidad del país. Bosque andino, selva de montaña, aventuras tropicales y nada de señal de celular.

Yungas Jujuy Muy Viajera
CÓMO LLEGAR:en auto, ideal 4×4. Desde la Ruta Nacional 34 se accede a la Ruta Provincial 83 entre Libertador San Martin y Calilegua. Desde Buenos Aires vuelan Aerolíneas y Fly Bondi a San Salvador de Jujuy. Desde el aeropuerto se puede alquilar 4×4 o ir tomando transporte público entre ciudades y poblados.

El punto más icónico es el Parque Nacional Calilegua, un área natural protegida y Reserva de Biósfera de 1,3 millones de hectáreas de selva, bosque, pastizales y cultivos. Sin pago de entrada es el mejor lugar para comenzar el recorrido hacia los Valles de altura. Su característica principal es ser una Nuboselva, un paisaje fantasmagórico. Los trayectos no son fáciles, ripio, muchas curvas y caminos que pueden anegarse por lluvias.

Ideal arrancar el viaje en Libertador General San Martín (120kms de San Salvador), más conocido como Ledesma, por el famoso ingenio azucarero y papelera. Se puede hacer noche para aclimatarse y empezar a subir a los Valles.

viernes, 5 de julio de 2024

¿CUANTOS HABITANTES HAY EN LAS YUNGAS?

¿Cuántos habitantes hay en las Yungas?
Su población humana permanente se estima en 445.518 habitantes (INDEC 2010, Plan estratégico RBYungas 2011). Habitan 316 comunidades de pueblos originarios como Kolla, guaraní, Ocloyas, Wichí, Qom y Chane.
EL PAPEL DE LAS YUNGAS: ECONOMIA SUSTENTABLE Y BIODIVERSIDAD
Viva la tierra VIVA LA TIERRA · 15/09/2020
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 Yaguareté Foto: Anne Marie Klauss
CONTENT NEWS PARA ¡VIVA LA TIERRA!
Ubicada en la provincia de Jujuy, en la zona comprendida entre las Sierras de Santa Bárbara y del Centinela, se encuentran las denominadas Yungas. Originalmente estaban resguardadas por ser el hábitat de la especie loro hablador. En el año 2001 la ley provincial 5.347 la designó Reserva Natural.

Los bosques de Las Yungas representan el 2% del área continental del país, pero mantienen el 50% de su biodiversidad. La superficie de Las Yungas supera las 4.000.000 de hectáreas en Argentina y están habitadas por 500 especies de aves, 200 especies de árboles, 80 variedades de helechos y 30 especies de ranas y sapos. También está habitada por especies en peligro de extinción, diezmadas por la caza indiscriminada, como el jaguar, el tapir, el pecarí, el oso de miel y el zorro salvaje.

Los bosques de Las Yungas son particularmente importantes para capturar agua e industrias y las actividades productivas que rodean el bosque dependen de este agua. El 90% de las lluvias ocurren entre noviembre y abril. Las nieblas y lloviznas ayudan a mantener el flujo de ríos y arroyos durante la otra mitad del año.

La Reserva de la Biosfera de Las Yungas (RBYungas) fue declarada por la UNESCO en diciembre de 2002 como parte del Programa de Hombres y Biósfera de la UNESCO. El propósito es preservar ese área especial de 1,300,000 hectáreas como una de las áreas que incluye la mayor biodiversidad en Argentina.

Hay 610 reservas en el mundo, 13 de las cuales se encuentran en Argentina. Son más que simples áreas protegidas: estas reservas promueven una relación equilibrada entre los hombres y la naturaleza.



PRODUCCIÓN SUSTENTABLE EN LAS YUNGAS
En el medio de estas Yungas se encuentra el complejo agroindustrial de LEDESMA. La planta está ubicada en el Valle de San Francisco, en Jujuy, en medio de un paisaje de selvas subtropicales de montaña. Aquí se fabrica el papel 100%caña de azúcar, 0% árboles y 0% blanqueadores químicos, entre otras cosas.

Juan Van Gelderen, jefe del departamento de calidad de papel – LEDESMA, nos cuenta como se fusiona la producción y la naturaleza.

«En Ledesma no sólo aspiramos a mitigar el impacto de nuestra presencia allí, sino que buscamos que el medio ambiente se beneficie con nosotros. Desde hace más de 10 años, preservamos 100.000 hectáreas de bosques nativos en Jujuy. Junto con la Fundación ProYungas, elaboramos un Plan de Ordenamiento Territorial, el primero en la Argentina, por el cual nos comprometemos a proteger dos de cada tres hectáreas propias en su estado natural, y monitoreamos su fauna y su flora. Allí habitan muchísimas especies; algunas de ellas, como el yaguareté, en riesgo de extinción, además de otros felinos como el margay o el ocelote, corzuelas, coatíes, tapires y osos meleros, por mencionar solo algunas. También construimos rampas en nuestros canales de riesgo para que los animales de las yungas pudieran beber agua, e instalamos cámaras sensibles al movimiento para registrar la presencia de diferentes especies.»

PARQUE NACIONAL CALILEGUA
En 1975 Ledesma donó 76.320 hectáreas para la creación del Parque Nacional Calilegua. El parque es el área más grande del país dedicada a la conservación y contemplación de las yungas, y la de mayor biodiversidad.

El Parque Nacional Calilegua fue creado en el año 1979 con el fin de preservar un área representativa de la selva tucumano-oranense, también conocidas como «yungas». El mismo constituye el ambiente de mayor biodiversidad del país junto con la selva paranaense, en Misiones.

Calilegua es el único parque nacional de la provincia de Jujuy y su superficie de 76306 hectáreas lo convierte en el área protegida más grande en nuestro país dedicado a la conservación de las selvas tropicales de montaña. El acceso es gratuito.



El parque posee una gran belleza paisajística que puede apreciarse en todo su esplendor al transitar la ruta provincial Nº83 que atraviesa el mismo. A lo largo del camino pueden identificarse tres ambientes bien diferenciados: la selva pedemontana, la selva montana y el bosque montano. Cada uno de ellos presenta una vegetación característica y es posible avistar ciertas especies de aves y mamíferos en particular, lo cual convierte a este sitio como un lugar ideal para la observación de fauna, especialmente aves, ya que se han relevado 270 especies y se estima que podrían habitar el parque unas 230 más, lo cual haría de Calilegua el hogar del 50% de las especies de aves que habitan nuestro país.


Yaguarundí Foto: Anne Marie Klauss
En cuanto a los mamíferos, debe destacarse la presencia del mayor predador de América, el Yaguareté, también conocido como “el tigre”. Otros felinos como el yaguarundí, el ocelote, gato del pajonal y el puma habitan estas selvas. El tapir o anta es el mayor de los mamíferos de las yungas y es posible observar sus huellas impresas en el lodo de las orillas de ríos y lagunas.

Una amplia red de senderos ofrece distintas alternativas para apreciar las bellezas del paisaje de yungas y brindan la posibilidad de adentrarse en la profundidad de las selvas, pudiendo avistar aves y con suerte alguno de los escurridizos mamíferos, tal es el caso de monos, acuties, osito lavador o mayuato, lobitos de río y pecaríes.


Osito lavador / Pecarí / Lobito de río
Ignacio Duelo, gerente departamental de Comunicación Institucional de LEDESMA, explica porque se donaron tierras para formar la reserva y como convive el complejo agroindustrial con el Parque Nacional.

Muchos años antes de que la cuestión ambiental se situara en el centro de la agenda social, Ledesma donó 76.000 hectáreas para la creación de una reserva provincial que terminaría siendo el Parque Nacional Calilegua. La empresa vio que tener una gran reserva natural alrededor de sus campos de caña de azúcar y de cítricos sería beneficioso para la comunidad y también para las actividades productivas, dado que favorecería el régimen de lluvias que los cultivos necesitaban. A esta superficie le sumó, ya a principios del siglo XXI, una reserva privada de 100.000 hectáreas de bosques nativos donde lleva adelante un monitoreo de fauna y flora con cámaras sensibles al movimiento, preserva especies amenazadas como el yaguareté y genera contenidos educativos para las escuelas de la zona. Todo esto genera un círculo virtuoso o economía circular donde la empresa protege la naturaleza y ésta genera condiciones para que aquella desarrolle sus productos a partir de la tierra, y con parte de esa rentabilidad siga invirtiendo en la protección del ambiente.

En este momento, Ledesma está encabezando junto a la Municipalidad de Libertador y la Fundación ProYungas el lanzamiento de una Guía de Arbolado Urbano, una aplicación para celulares denominada App Arbórea desarrollada por Proyungas, y un Programa de fortalecimiento de la calidad ambiental urbana en las Yungas «Un árbol para mi ciudad”, sostiene Ignacio Duelo, Gerente departamental de comunicación institucional – LEDESMA.

-¿Como es la interacción social de Ledesma con las yungas y la gente que vive allí?

–Ledesma lleva adelante un intenso trabajo junto a la comunidad de toda su zona de influencia en Jujuy: Libertador General San Martín, Calilegua, Fraile Pintado, Caimancito, El Piquete, Vinalito y El Talar. También trabaja con las comunidades próximas a sus actividades, y eso incluye pequeños pueblos recostados sobre el Parque Nacional Calilegua, como San Francisco y Santa Ana. Un equipo de treinta personas se dedica a gestionar los programas sociales y acompañar las iniciativas que la comunidad propone para resolver los problemas que se van identificando. Además, la empresa trabaja en forma articulada con organismos gubernamentales, ONG –como la Fundación ProYungas- y otras empresas.
CERTIFICADO PROYUNGAS
La certificación con el sello PRODUCTOYUNGAS certifica el origen y la sostenibilidad de productos, procesos y servicios elaborados por empresas o pequeños, medianos y grandes productores de la ecorregión de Yungas. La certificación se basa en el cumplimiento de principios rectores y a protocolos específicos que reflejan el respeto a los valores fundamentales de la certificación y el compromiso a compartirlos con sus proveedores y clientes. Esos valores son:

* Desarrollo productivo sostenible en Yungas.
* Conservación del ambiente.

* Responsabilidad social con quienes comparten el territorio.

* Respeto por los derechos de los trabajadores y cumplimiento de las leyes.

* Comercio justo.

* Consumo responsable.

El propósito de la certificación PRODUCTOYUNGAS es agregar valor a los productos, procesos y servicios elaborados con compromisos ambientales y sociales en las Yungas del Noroeste Argentino. Esta certificación nace en 2009 y es propiedad de la Fundación ProYungas. Se otorga luego de un proceso de certificación auditado por organismos independientes.

Juan van Geldener nos cuenta la importancia de poseer el certificado PROYUNGAS

«La FPY es una ONG que trabaja, desde su creación en el año 1999, en la conservación y desarrollo sustentable en la región conocida como Yungas (selva de altura). Nuestra planta está ubicada en la zona de mayor biodiversidad de ésta eco-región que se extiende en nuestro norte argentino y llega al sur de Bolivia. En tal sentido la compañía siempre valoró este entorno; muestra de ello fue la donación de tierras en el año 1975 para la creación del actual Parque Nacional Calilegua.



Nuestro Negocio Papel decidió en el año 2012 adherir al concepto de Paisaje Productivo Protegido impulsado por la fundación, y la forma fue certificar un sello que nos vincule con ello, con los principios de la fundación y con las buenas prácticas agrícolas e industriales. Surgió entonces la certificación FCA ProductoYungas, en donde la sigla FCA significa Fibra Celulósica Alternativa. Con esto se buscó resaltar que nuestra materia prima principal es la fibra de caña de azúcar, alternativa de las fibras de origen maderero bastante más difundidas para la fabricación de papeles.

El sello lo otorga la fundación y la certificación es auditada anualmente por el IRAM, como institución independiente. Un profesional de la parte agrícola y uno de la parte industrial revisan el cumplimiento de los puntos a cumplir»

-¿Por qué es importante?

–Por un lado porque comunica al mercado el cumplimiento de una certificación que tiene como base el uso de la fibra de caña de azúcar, demostrando la conformidad de cumplimiento de buenas prácticas en nuestras operaciones realizadas con responsabilidad ambiental y social.

Por otro lado nos exige cumplir con los objetivos de mejoras de un plan anual en los tres ejes de la certificación: 1.- principios de la Fundación, 2.- buenas prácticas en la producción primaria (cañaveral) y 3.- las mejores tecnologías y procedimientos aplicados en la etapa industrial
https://vivalatierra.com.ar/parquenacionalcalilegua/

martes, 2 de julio de 2024

YUNGAS, EL LADO VERDE DE JUJUY



Yungas, el lado verde de Jujuy
Entre paisajes atípicos del Noroeste, un viaje por caminos de altura para conocer el sistema de los bosques nublados, uno de los reservorios de mayor biodiversidad del país
15 de junio de 2014
Actualizado el 15 de julio de 2020
Ir a notas de Fabiana Scherer
Fabiana Scherer
LA NACION


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Rara belleza: las Yungas son conocidas también como nuboselva o bosques nublados. En la Argentina representan una de las mayores reservas de biosfera. Para sus habitantes son fuente de vida, ya que proveen agua que mantiene el caudal de los ríos, arroyos y humedales
Rara belleza: las Yungas son conocidas también como nuboselva o bosques nublados. En la Argentina representan una de las mayores reservas de biosfera. Para sus habitantes son fuente de vida, ya que proveen agua que mantiene el caudal de los ríos, arroyos y humedales

Trastorna. Eso dicen en Humahuaca de Abra de Zenta, el paso milenario que se alza a 4600 metros y por el que el desierto puneño se trastorna en la Yunga, un festín de verdes y nubes que aparecen en el paisaje como por arte de magia. Eso se dice en la quebrada jujeña, una noche a cielo abierto que sirve de preámbulo a la travesía.

Combi blanca. Entre cumbias, clásicos noventosos y algún que otro reggeaton comienza el recorrido. La tierra árida marca el andar de la camioneta que por momentos se sacude como un viejo juego de parque de diversiones. La bolsa con hojas de coca está lista para quien la necesite, la señal del celular desaparece. La subida se hace sentir en toda su inmensidad, con sus paisajes, con su seco soplar, sus cactos y cardones. Escarpadas laderas alertan hasta el más intrépido y ofrecen dignas imágenes de postal. No hay cámara que se resista ante tanta belleza.

Cuesta arriba, entre lagunas que resguardan el agua de lluvia que se tiñe de colores según la posición de sol y el tornasolado que se plasma en las serranías del Hornocal, emergen dos poblaciones originarias: Aparzo y Palca de Aparzo, a 3644 metros de altura. Habitantes huidizos, dispuestos a alejarse del intruso, con pasos pequeños y ligeros entre vicuñas, ovejas y vacas que parecen atontadas ante el cielo que simula aplastarlas.

https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/yungas-el-lado-verde-de-jujuy-nid1700785/

sábado, 29 de junio de 2024

FELINOS, GATO O LINCE AMERICANO

Gato Huiña
Revista Lugares
En peligro. Los felinos más desconocidos y amenazados de Argentina
Gato Huiña
Eduardo Minte Hess

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LA NACION
>
Turismo
18 de septiembre de 2020
04:37
Inés Ramírez Bosco
PARA LA NACION
Existen en Argentina poco más de diez especies de felinos salvajes. Mientras que algunos de ellos cuentan con gran popularidad como el Yaguareté, el Puma o el Gato Montés, otros nombres resultan casi desconocidos para la mayoría. Estos son cinco de los felinos que viven en nuestro país en estado de vulnerabilidad o en riesgo de extinción.


1. Margay
Leopardus wiedii

En algunas zonas es conocido como Gato Tigre o Tigrillo Peludo, por la forma y densidad de su pelaje. El Margay se parece al Ocelote, pero más chico y con nariz oscura. Sus grandes ojos saltones y su cola que llega a representar el 40% del largo total de su cuerpo, son sus rasgos más distintivo y lo que los hace buenos cazadores nocturnos y particularmente ágiles para trepar árboles donde pueden pasar la mayor parte de su vida. De hecho, pueden descender de los árboles de forma completamente vertical cabeza abajo como las ardillas y quedar colgados de ramas sostenidos únicamente por una de sus patas.

El Margay, también conocido como Gato Tigre o Tigrillo Peludo.
El Margay, también conocido como Gato Tigre o Tigrillo Peludo.
Anne-Marie Kalus

Es un felino propio de América del Sur y Central, se lo puede encontrar en zonas selváticas y de yungas desde México hasta la Argentina. En nuestro país, habita en Misiones, Salta y Jujuy, su estado de conservación es vulnerable.

Los grandes ojos saltones del Margay y su cola que llega a representar el 40% del largo total de su cuerpo, son sus rasgos más reprsentativos.
Los grandes ojos saltones del Margay y su cola que llega a representar el 40% del largo total de su cuerpo, son sus rasgos más reprsentativos.
Anne-Marie Kalus
Como la mayoría de las especies salvajes, se ven perjudicadas por la deforestación y fragmentación de sus hábitats naturales ante la depredación humana. Además, durante años padecieron la "misma suerte" que otros felinos de pelaje manchado, buscados por la industria de la moda.

2. Gato Andino


Leopardus jacobita


Es el felino más amenazado en América, en riesgo de extinción. Durante mucho tiempo fueron un misterio total y se sabe que algunos pueblos originarios los consideraban sagrado. Por tratarse de una población muy escasa - hoy fragmentada y dividida por la alteración de los territorios, el avance de la industria minera y agrícola-ganadera -, es muy difícil verlos y poder estudiar su comportamiento, lo que convierte a esta especie en una de las más desconocidas a nivel mundial.

El misterioso Gato Andino es el felino más amenazado en del continente y está en riesgo de extinción. 
El misterioso Gato Andino es el felino más amenazado en del continente y está en riesgo de extinción.
Juan Reppucci - Alianza Gato Andino
Habitan la región de los Altos Andes y la Puna, eligen vivir en zonas rocosas sobre todo entre 1000 y 3000 msnm. También, en menor medida, se los ha visto en la región de la Estepa Patagónica. A la vista de cualquier mortal, resulta inclasificable: por su tamaño es un gato común y corriente, pero no. Su contextura es pequeña pero robusta y sus patas traseras son bien anchas para saltar entre piedras; por su pelaje largo y grueso, de colores gris plomo claro con líneas verticales color pardo amarillentas en los laterales, es un felino de mayor envergadura pero no.

En Argentina el Gato Andino se encuentra protegido en los Parque Nacional y la Reserva Provincial San Guillermo (San Juan), el Parque Nacional Campo de los Alisos (Tucumán), en las Reservas Laguna Brava (La Rioja), Laguna Blanca (Catamarca), Los Andes (Salta), Altoandina de la Chinchilla y Laguna de Pozuelos (Jujuy), Caverna de las Brujas (Mendoza) y en el Parque Provincial Cumbres Calchaquíes (Tucumán). El futuro Parque Nacional Aconquija (Tucumán) sería una nueva y valiosa iniciativa para la conservación de este felino.

Por tratarse de una población muy escasa se los puede ver en contadas oportunidades.
Por tratarse de una población muy escasa se los puede ver en contadas oportunidades.
Juan Reppucci - Alianza Gato Andino
3. Gato Huiña
Leopardus guigna

La Huiña o Guiña, también llamado Gato Colorado por su pelaje rojizo, es el más pequeño de los felinos salvajes de América e incluso del mundo. Llega a medir 45 cm de longitud y pesa 2.5 kg promedio. Se suele confundir con el Gato Montés, pero se lo puede diferenciar por su nariz oscura y unas líneas negras que atraviesan sus mejillas.

Gato Huiña está en movimiento constante.
Gato Huiña está en movimiento constante.
Eduardo Minte Hess
Son muy ágiles y escurridizos, siempre en alerta y en movimiento; son expertos trepadores y les gusta saltar entre árboles por eso, para proteger a sus crías y descansar arman un nido con ramas, hojas y pelos entrelazados a 2 mts. de altura en las copas de los árboles o entre las cañas colihue.

Habita los bosques andinos de Nothofagus, especialmente la región de la selva valdiviana. No le gustan los espacios abiertos, busca áreas con densidad de vegetación, matorrales, epífitas, lianas o en zonas con alta presencia de caña colihue donde se alimentan, sobre todo, de roedores. Han sabido adaptarse a bosques alterados de pino y eucalipto y se puede ver, aunque raras veces, en zonas rurales cercanas a esos bosques. En Argentina, se los puede encontrar en la Patagonia y están protegidos por ley en los Parques Nacionales Nahuel Huapi (Río Negro y Neuquén), Lanín (Neuquén), Los Alerces y Lago Puelo (Chubut), y Perito Moreno -y posiblemente Parque Nacional Los Glaciares (Santa Cruz).

El Gato Huiña tiene pelaje largo y grueso y cola ancha. En nuestro país, habita en diferentes zonas de la Patagonia.
El Gato Huiña tiene pelaje largo y grueso y cola ancha. En nuestro país, habita en diferentes zonas de la Patagonia.
Eduardo Minte Hess
4. Gato del Pajonal

Leopardus Colocolo

Es un felino terrestre que normalmente no trepa árboles y como anticipa su nombre, habita preferentemente zonas abiertas con pastizales altos y matorrales secos donde se oculta camuflado a la perfección. Sus orejas en punta guardan cierto parecido con su pariente lejano, el lince. Su marca más distintiva son las líneas horizontales oscuras que se dibujan en sus patas delanteras.

El Gato de Pajonal habita zonas con pastizales altos y matorrales secos que le permiten camuflarse. 
El Gato de Pajonal habita zonas con pastizales altos y matorrales secos que le permiten camuflarse.
Pablo Dolsan
El Gato del Pajonal se considera prácticamente extinto en la ecorregión pampeana, del Espinal y el sur del Monte, que es su hábitat natural por predilección y el más modificado por el avance del humano. Históricamente ha sido amenazado por la caza deportiva y por el uso de su piel. Hoy, el impacto de distintas industrias incide directamente en la falta de alimento y en la separación de la especie para su reproducción. El mayor número estable de estos felinos se encuentra en la región de los Altos Andes y de la Puna y, en menor escala, en la Estepa Patagónica, al igual que el Gato Andino.

El Gato de Pajonal es un felino protegido por varios Parques Nacionales de Argentina.
El Gato de Pajonal es un felino protegido por varios Parques Nacionales de Argentina.
Pablo Dolsan
En mayor o menor medida, lo podemos encontrar en nueve provincias argentinas y está protegido en varios Parques Nacionales: Calilegua (Jujuy), El Rey (Salta), El Palmar (Entre Ríos), Lihué Calel (La Pampa), Laguna Blanca y Lanín (Neuquén), Nahuel Huapi (Río Negro y Neuquén) y Los Glaciares y Bosques Petrificados de Jaramillo (Santa Cruz).

5. Tirica
Leopardus guttulus

Junto con el Gato Huiña, la Tirica es de los felinos salvajes más pequeños de nuestro continente. La contextura de su cuerpo, su huella y su maullido pueden pasar por el de un gato doméstico. De hecho, uno de los principales motivos por los que se lo caza ilegalmente es para tenerlo como mascota.

La contextura del cuerpo de la Tirica, su huella y su maullido pueden pasar por el de un gato doméstico. 
La contextura del cuerpo de la Tirica, su huella y su maullido pueden pasar por el de un gato doméstico.
Anne-Marie Kalus
La Tirica vive en selvas y bosques subtropicales hasta los 4500 msnm, a lo largo de América, desde Costa Rica hasta Argentina. Aquí se lo puede encontrar en la provincia de Misiones, en la ecorregión de las selvas paranaenses, incluso en las isletas o en las "capueras" que son las partes de la selva "limpias" para el cultivo donde se lo puede encontrar en montes tupidos con vegetación. En zonas de cercanía rural, se lo persigue atrayéndolo con cebos en gallineros porque atacan las aves de corral en busca de alimento.

En Argentina se encuentran en estado de conservación vulnerable y están protegidos en el Parque Nacional Iguazú, Parque Provincial Urugua-í y otras áreas de reservas en Misiones.

Agradecemos la 

https://www.lanacion.com.ar/turismo/en-peligro-los-felinos-mas-desconocidos-amenazados-nid2453624/

viernes, 28 de junio de 2024

COMUNIDADES EN LAS YUNGAS



Las YUNGAS, por varios motivos, incluso por sus problemas de comunicación, de hace unos años y por otros desconocimientos, más actuales, no recibieron reconocimientos en el pasado, pero de a poco, esto está cambiando y esperamos que siga así.

Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Pueblos originarios

Los censos nacionales, hasta muy recientemente, no tuvieron en cuenta a la población aborigen. Durante los años 1966-1968 se inició un censo nacional aborigen que quedó inconcluso. Recién el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 planteó una pregunta referida a la pertenencia o ascendencia étnica de al menos uno de los miembros de la casa. Tomando como base esta información, durante los años 2004/2005 se aplicó en todo el país la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI). Su resultado consignó la existencia de 281.959 hogares indígenas que permitieron establecer, como mínimo, una población de más de 600.329 aborígenes, pertenecientes a 31 etnias. Otra estimación oficial indica que, sumada la población aborigen rural no contabilizada, habría un total de 1.012.000 aborígenes en el territorio nacional. Por su parte, la Asociación Indígena de la República Argentina (AIRA) estima que existirían alrededor de 1.500.000 indígenas, mientras que para el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA) su número ascendería, quizás, a 2 millones. De acuerdo a la ECPI, Jujuy es la provincia que presenta el porcentaje más alto del país (10,5%) de hogares en los que algún integrante se reconoce como indígena o descendiente de indígenas, mientras que el 38% de su población rural es aborigen4. En este momento no contamos todavía con los resultados del censo nacional 2010 que nos permitirían establecer algunas comparaciones.

Provincia de Jujuy

En Jujuy, en el año 1992 se creó el primer Registro de Comunidades Aborígenes que concedía las personerías bajo las normas de las asociaciones civiles. Hasta ese momento en la provincia se negaba la existencia de una población indígena significativa. El gobierno provincial, en 1997, firmó un convenio con la Secretaría de Desarrollo Social de la Nación y con el INAI para la organización definitiva del Registro Provincial de Comunidades Aborígenes, que funciona actualmente en la Secretaría de Derechos Humanos. Las personerías jurídicas que otorga son provinciales con validez nacional y están inscriptas en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas (RENACI). Las comunidades con personería jurídica nacional también están incorporadas al registro provincial. A los fines del presente trabajo hemos hecho un corte temporal en diciembre de 2010 y consideramos a las 268 comunidades, con personería jurídica registrada o en trámite a esa fecha, que pertenecen a nueve grupos étnicos diferentes...
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Yungas
La Ruta Nacional Nº 34
Yungas
La Ruta Nacional Nº 34 nos conduce a las Yungas jujeñas, espacio de contrastes y leyendas. Dueñas de una amplia gama de microclimas y de variados y diferentes pisos de vegetación, conforman un ambiente único en el bioclima de Jujuy.
Su principal referente, el Parque Nacional Calilegua, con sus 76.306 has. de nuboselva, es uno de los ambientes protegidos de mayor biodiversidad del norte argentino, conjuntamente con la Reserva Provincial Las Lancitas. Algunas especies animales preservadas y en serio peligro de extinción, como el yaguareté, el huemul y el lobito de río, se mezclan entre la frondosa majestuosidad de su vegetación con una gran variedad de especies arbóreas (cedro, tipa, cebil, palo amarillo, etc.) que invita al misterio y al asombro.

Después de atravesar el Parque Nacional Calilegua por la Ruta Provincial N° 83, se arriba a los pueblos de San Francisco, Pampichuela, Valle Grande, Valle Colorado y Santa Ana, que tienen un gran potencial turístico y que son dignos de ser visitados.

Al este de esta región, los pueblos de Caimancito y Aguas Calientes, protegidos por el eterno verde, dejan fluir desde sus entrañas terapéuticas aguas termales, que son parte de las muchísimas riquezas naturales que aquí existen y complementan la inmensa variedad de fauna y flora.

Lugares como el Abra de los Morteros, El Fuerte y Villamonte son ideales para realizar turismo alternativo, trekking y cabalgatas por senderos que lo internarán en la selva virgen y atrayente donde, en compañía de gente experimentada, podrá apreciar una innumerable variedad de aves y sentir la sensación inolvidable de la aventura.



Las Yungas son un refugio de máxima pureza que ofrece, por sobre todo, el éxtasis de lo auténticamente virgen y natural