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lunes, 29 de enero de 2024

CONSTRUCCIÓN DE CIUDADANÍA

En estos casos, dando clases en secundaria, es importante la vinculación entre los temas y el respeto a los criterios de otros, por ejemplo charlamos sobre una religíón que decide un nó rotundo a las transfusiones de sangre y nos basamos en los respetos a los criterios de otros, pero parece que los  destinatario, no entendía el respeto al otro. A los meses, poco antes de terminar, cómo los conceptos ya habían sido tratados, solo hice tres preguntas, para saber si lograban relacionar lo estudiado. El grupo que siempre se oponía, porque su líder manifestaba una tendencia religiosa y un segundo se manifestaba machista, se dedicaron a los insultos frecuente, pero existió una niña que creyó que faltaba explicar el concepto, cuando sus compañeras, respondían aplicando los conceptos ya dados. El origen del problema se encuentra en la propia alumna, que no lograba relacionar sus faltas, con la falta de continuidad en el proceso. En otras palabras, por alguna razón creía que sus inasistencias se solucionaban con copiar una carpeta (que se encuentra sustentada en el sistema memorístico, por lo que se originó en una persona mayor, que no tiene la más mínima idea sobre el tema), cuando las carpetas no son lo importante, en cambio si lo es el trabajo diario. En otras palabras lo que se hizo en clases investigando y no el resumen escrito en la carpeta, que solo le sirve al que, efectivamente, lo escribió. Y de estás cuestiones se enseña poco en la escuela.

Construcción de ciudadanía en organizaciones sociales: propuesta de un marco analítico

María del Carmen Hernández Moreno* 

Nehiby Alcántara Nieves** 

*Investigadora titular del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. (CIAD). Coordinación de Desarrollo Regional. Hermosillo, Sonora. Correo electrónico: mar@ciad.mx

**Estudiante de doctorado en ciencias en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. (CIAD). Coordinación de Desarrollo Regional. Hermosillo, Sonora. Correo electrónico: nehiby.alcantara@gmail.com

RESUMEN:

La pérdida de legitimidad de las políticas neoliberales sembró un renovado interés en la ciudadanía, tanto por la inequidad en la redistribución de los bienes y los males de dicho régimen, como por el reconocimiento social de una diversidad de identidades particulares y de la coexistencia de distintos patrones de vinculación entre actores y prácticas sociales, que contribuyen a la construcción y ejercicio de determinados tipos de ciudadanía. Dada la relevancia conferida a las organizaciones sociales en los procesos de construcción de ciudadanía proponemos un modelo para analizar si en su seno se gestan tales procesos y qué tipos de ciudadanía promueven.

INTRODUCCIÓN

Hablar de ciudadanía es situarnos en un terreno de interpretaciones diversas, sobre un concepto de larga data en las ciencias jurídicas y políticas, tan antiguo como la misma polis griega y presente en la esencia de las revoluciones burguesas del siglo XVIII. De estas últimas alcanza hasta mediados del siglo XX la concepción de una ciudadanía como estatus, otorgado por el Estado, que confiere ciertos derechos a los individuos. Esta perspectiva se mantiene incluso después de la posguerra, cuando sus ecos resonaron en la sociología, en cuyo caso se la consideró como un elemento capaz de aminorar las consecuencias del capitalismo. Sin embargo, no fue sino hasta las últimas décadas del siglo en cuestión que la ciudadanía tomó relevancia como categoría relacional y procesal, y empieza a operar como herramienta de empoderamiento y dominación, dictada por el contexto social, político y económico.

En esta tesitura, el tema de la ciudadanía comienza, paulatinamente, a tener voz propia y a tomar centralidad como pieza clave en el desarrollo de las naciones, configurándose así como un campo de estudio con agenda propia, de tal modo que el ejercicio y construcción de la misma se vuelve eje central en los debates académicos y políticos sobre una de las grades problemáticas sociales de finales del siglo XX: la generación de estrategias que permitan a los individuos, como a los ciudadanos del nuevo siglo, afrontar sus responsabilidades, en un modelo económico-político que exige participación, autogestión y auto-organización, particularmente en países emergentes, con una arraigada tradición de gobiernos autoritarios e intervencionistas (Isin y Turner, 2002; Isin, 2009; y Ortiz, 2014).

Cabe recordar que la implementación de la política económica neoliberal desencadenó una redefinición global de los roles y las relaciones entre el Estado, la sociedad y los agentes económicos en el mercado (Ortiz, 2009 y Tamayo, 2010). En palabras de Harvey (2007: 8), el neoliberalismo es una “teoría de prácticas político-económicas que afirma que la mejor manera de promover el bienestar del ser humano consiste en no restringir el libre desarrollo de las capacidades y de las libertades empresariales del individuo, dentro de un marco institucional caracterizado por derechos de propiedad privada, mercados fuertes y libertad de comercio”.

En la práctica, el modelo se concretó en una serie de ajustes estructurales, que en el terreno de la relación Estado-sociedad consistieron en la descentralización de los servicios públicos básicos de salud y de educación; la desregulación y flexibilización del empleo; y la focalización de los programas sociales (Barba, 2004; Valencia, 2008). En esta fórmula, el Estado, que desde la década de los cuarenta y hasta principios de los ochenta había estado presente en cada espacio de la vida social, económica y política, y como referente incuestionable de la provisión y vigilancia de los derechos en los países de Occidente, ahora tiene como función principal crear y preservar el marco institucional apropiado para el desarrollo estructural de la economía y su propia eficiencia (Harvey, 2007).

En cuanto a la sociedad, se busca debilitar en el ciudadano la lógica del asistido, sujeto de derechos sociales garantizados por el Estado, mediante la promoción de la participación ciudadana, la gobernanza y la autogestión (Ortiz, 2014). En todo caso, el fin último de la implementación de las políticas neoliberales fue “transferir a la sociedad en general, y a los beneficiarios de los programas en particular, responsabilidades, control y, eventualmente, poder efectivo” (BID/PNUD, 1993: 35).

Este discurso sobre la responsabilidad en la gestión de sí mismo y la reconfiguración de roles (Ortiz, 2014) colocó a la sociedad civil como actor estratégico en la promoción del desarrollo. La diversidad de formas organizativas, que dicho concepto alberga, involucró la defensa de derechos de grupos vulnerables, la provisión de servicios sociales y, en general, la atención a aquellos huecos dejados por la acción gubernamental (Alcántara, 2011).

En este mismo sentido, la pérdida de legitimidad de las políticas neoliberales, a raíz de sus limitados resultados en el bienestar social, incentivó un renovado interés por el estudio de la ciudadanía, para explicar la inequitativa redistribución de los bienes y de los males del régimen neoliberal, así como por el reconocimiento social de identidades particulares (Beck, 2002; e Isin y Turner, 2002). Temas que hasta entonces habían sido relegados al ámbito privado, sin cabida en las formas tradicionales de organización como los sindicatos y los partidos políticos, encontraron lugar en muchas de las nuevas organizaciones aludidas, que fueron politizándose de manera gradual.

Este proceso remite a la creciente complejidad de la matriz de relaciones sociopolíticas (Garretón, 2001, 2002 y 2006) y económicas, que da cuenta de la coexistencia de distintos patrones de vínculos entre actores, lo que incide también en una diversidad de prácticas sociales que contribuyen a la construcción y ejercicio de diferentes tipos de ciudadanía. Es decir, la ciudadanía como categoría relacional de empoderamiento o dominación es un proceso que se desarrolla en torno a vínculos. Éstos refieren a la relación entre dos o más actores que buscan influirse entre sí. A su vez, esta interacción genera un proceso de producción y reproducción de prácticas relacionadas con la democracia y la autonomía que determinan la manera como los individuos involucrados ejercen y construyen ciudadanía (Rodríguez, 2005; Zaremberg, De Federico, Ruíz et al., 2014).

Es en este esquema que se identifican al menos tres patrones de relaciones: uno clientelar-corporativo, derivado de la relación de los individuos con el Estado de bienestar, que ha propiciado la formación de una ciudadanía pasiva; otro de gobernanza, que tiene como referente principal la autogestión neoliberal y una ciudadanía activa; y uno al que Barkin y Lemus (2014) evocan como un sistema alternativo y que podemos identificar con lo que Beck (2002) denomina subpolítica y que refiere a una ciudadanía activista.

Comúnmente se relaciona a la ciudadanía pasiva con la membresía a organizaciones de base en condiciones económicas precarias, en un contexto de relaciones clientelares corporativas; y a la ciudadanía activa con organizaciones de la sociedad civil que mantienen una estrecha colaboración con los distintos órdenes de gobierno a través de mecanismos institucionalizados de participación ciudadana, en un contexto de gobernanza. A la ciudadanía activista se la vincula con la persecución de derechos no institucionalizados, a través de organizaciones alternativas que cuestionan los cimientos mismos del régimen neoliberal, en un contexto político de subsistemas que trascienden los canales institucionales (Beck, 2002: 144).

Más allá de caracterizar a las organizaciones sociales, podemos afirmar que en mayor o menor medida todos los patrones antes enunciados se encuentran inmersos en la vida organizativa. Por lo tanto, analizar a la ciudadanía implica trascender el estudio de los objetivos evidentes como las conquistas ciudadanas o la expansión de derechos como fin último, para profundizar en los procesos que se dan al interior de la organización, en la cotidianidad de los actores, donde se forjan esos vínculos de empoderamiento y dominación y donde potencialmente pueden concretarse prácticas relacionadas con la democracia y la autonomía de los participantes.

Con base en estas consideraciones, proponemos desarrollar un modelo analítico basado en la noción de ciudadanía como procesos relacionales, construidos por los sujetos a través sus vínculos, que derivan en una tipología de ciudadanos. Para tal efecto, la exposición se divide en cuatro apartados. El primero presenta los cambios a los que se expone la ciudadanía en la transición del Estado de bienestar al neoliberal; en el segundo se caracteriza a la ciudadanía y al ciudadano en el contexto actual; en el tercero se exponen los elementos conceptuales del modelo al analizar a los actores y vínculos fundamentales en la construcción de ciudadanía. Por último, se conjuntan los elementos para armar nuestra propuesta de modelo analítico, en tres niveles de análisis sugeridos por Montes de Oca (2014: 290) para sistematizar el estudio de una organización social: genealogía, morfología y dinámica.

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-01732017000300099

PSICOLOGÍA

Cuando el profesor es un viajero empedernido, en general, es mucho más desestructurado y suele atender otras cuestiones, que no tienen que ver con lo memorístico, ni con criterios cerrados en cualquier tema, pero existen personas, incluídos alumnos y mayores que consideran que debe primar la estructuración y en ese sentido asistí al desarrollo de una indagación, en mí hora, respecto a la forma de trabajar, que a los alumnos les llamó la atención, porque esas cuestiones se habían tratado, cuando había llegado al curso, que fue en junio, cosa que parecía desconocer esa persona mayor (sea por desubicación, por ideología o por venir por interpósita persona). Y si nos fijamos en un órden de importancia, no solo que los alumnos le demostraron, ampliamente, que sabían lo que estaban haciendo, sino que le marcaron que era raro que venga a fines de año, presuntamente preocupada, por algo que debió preocuparle mucho antes. Pero le preocupaba en ese momento tarde, porque una de las alumnas, sin arrastrar a todo un curso, pudo incluir su religión, que antes tenía prohibido, so pena de ser destinada a consulta psicológica, cómo me habían dicho, cuando me anoticiaron de dos alumnas que no venían a mis clases, al menos a las primeras y que fueron marcadas de muy mala manera (figurativamente), por la persona que me relataba sobre esos presuntos problemas. Debo aclarar que soy una persona que se encuentra en las antípodas de cualquier fanatismo y nunca apoyaré ese tipo de cuestiones, pero me molesta, cuando se marca con una equis (porque no fue una cruz) a una persona, cómo pasible de ser considerada con problemas mentales, cuando, al mismo momento, ocurrían las situaciones que venimos comentando. Lamentablemente, en ese momento, me solicitaba otra persona de autoridad, a la que pude atender poco. 


Psicología
Te explicamos qué es la psicología, el origen y las ramas que componen esta ciencia. Además, sus objetivos y su relación con la educación.


La psicología busca comprender la conducta humana.

¿Qué es la psicología?
La psicología o sicología es una ciencia social y una disciplina académica enfocadas en el análisis y la comprensión de la conducta humana y de los procesos mentales experimentados por individuos y por grupos sociales durante momentos y situaciones determinadas.



La psicología tiene un campo de estudio vasto, ya que se centra en la mente y la experiencia humanas, desde diversas perspectivas, corrientes y metodologías. Algunas de ellas son más próximas a las ciencias duras y al empleo del método científico, mientras que otras no lo consideran apropiado para el objeto de estudio, y prefieren construir métodos y abordajes propios.

En este sentido, esta ciencia social se interesa por los procesos de la percepción, la motivación, la atención, la inteligencia, el aprendizaje, el pensamiento, la personalidad, el amor, la conciencia y la inconsciencia, pero también por las relaciones interpersonales y por el funcionamiento bioquímico del cerebro.

La práctica profesional de la psicología, en cambio, suele dividirse entre la investigación académica, la educación e innovación educativa, o el ejercicio clínico, esto es, el trabajo terapéutico para entender y resolver diversas dolencias de orden emocional, psicológico o afectivo en sus pacientes. Esto último se conoce como psicoterapia.


No debe confundirse la psicología con la psiquiatría. Esta última es una rama de la medicina que estudia el comportamiento bioquímico del cerebro, sin ocuparse generalmente del contenido emocional o experiencial de los pacientes. Tampoco debe hacérselo con el psicoanálisis, que es una disciplina interpretativa y terapéutica derivada de los estudios de la mente humana de Sigmund Freud.



Origen de la psicología
La psicología es una ciencia relativamente nueva, desprendida de la filosofía a partir del siglo XVIII, a raíz de las doctrinas filosóficas del empirismo, que empezó a comprender la conducta humana como una serie de estímulos y respuestas determinadas por nuestra biología.


Así nace la psicofisiología, precursora del campo psicológico. Con el ingreso de las ciencias formales al panorama del saber, se da inicio a la posibilidad de una psicología ya no meramente teórica, sino incluso experimental.

El primer laboratorio de psicología experimental se fundó en la Universidad de Leipzig, Alemania, en 1879. A partir de entonces surgirían diversas ramas de exploración teórica y práctica de la mente humana, inaugurando un área del saber muy vasta y diversa como lo es hoy.

Ramas de la psicología
La psicología presenta una enorme cantidad de ramas y divisiones, que pueden agruparse en dos conjuntos de acuerdo a sus características comunes, de esta manera:


Psicología básica. Ubicada como un campo del saber entre lo biológico del hombre y lo social o lo humano, se centra en el entendimiento y la recopilación de información sobre los procesos básicos del pensamiento humano. Comprende las siguientes subramas:
Psicología cognitiva. Estudia los procesos mentales que permiten el conocimiento, es decir, la experiencia. La percepción, la memoria, el lenguaje y el pensamiento son sus áreas de interés.
Psicología del aprendizaje. Se dedica al estudio de los procesos de adaptación y cambio más o menos permanente en el individuo, es decir, al modo en que el ser humano aprende.
Psicología evolutiva. Estudia las distintas etapas del crecimiento y desarrollo de la psique humana a lo largo de su vida.
Psicopatología. El estudio de las “anormalidades” o trastornos de la psique, desde un método eminentemente descriptivo.
Psicología del arte. Estudia los fenómenos de la creatividad, la creación y la expresión artística desde el punto de vista de la mente humana.
Psicología de la personalidad. Intenta construir modelos de comprensión de la personalidad humana.
Psicología aplicada. También llamada psicología profesional, es el conocimiento básico psicológico puesto al servicio de la resolución de problemas puntuales de la sociedad. Comprende las siguientes subramas:
Psicología clínica. Es la que lidia con pacientes, atendiendo sus sufrimientos mentales y emocionales y permitiéndoles llevar una vida lo más funcional posible según el caso.
Psicología educativa. Centrada en el aprendizaje y en el crecimiento del individuo, colabora con la construcción de hábitos y entornos escolares más propicios para formar las generaciones venideras.
Psicología infantil. Junto con la infanto-juvenil, se especializan en los problemas emocionales o mentales durante las primeras etapas de la vida humana.
Psicología social. Se centra en los grupos humanos y en las interacciones humanas, haciendo énfasis en la importancia del entorno en la configuración de la psique.
Psicología industrial. Similar a la social, pero aplicada a los diversos ambientes laborales y a las situaciones mentales involucradas en el trabajo.
Psicología forense. Colabora con la justicia en la comprensión mental de criminales, homicidios y otras situaciones límite.
Psicología del deporte. Aplica sus conocimientos al campo atlético y deportivo, para comprender lo que allí ocurre mental y emocionalmente.
Objetivo de la psicología
Los objetivos generales de la psicología pueden resumirse en la comprensión de los procesos propios de la mente del ser humano. En ello tienen cabida numerosos enfoques y metodologías, cada uno con sus objetivos específicos, con sus abordajes puntuales de lo que son la conciencia, el pensamiento y el aprendizaje.

Dicha comprensión de la mente humana persigue la posibilidad de, por un lado, ayudar a solventar las patologías emocionales y mentales que aquejan al hombre contemporáneo, perfeccionar las herramientas que aprendizaje de las que dispone y brindar claves respecto a la naturaleza de la conciencia y de eso que nos distingue de los animales.

Psicología y educación
Psicología
La psicología ayuda a comprender los procesos del aprendizaje.
La educación y la psicología han marchado de la mano desde la invención de esta última, ya que se ha podido entender mucho mejor cómo se dan los procesos de aprendizaje, formular teorías sobre ello y tratar de construir instituciones educativas que solventen los problemas de la sociedad humana atendiéndolos desde su germen: las generaciones venideras que aún son jóvenes.

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¿Cómo citar?
"Psicología". Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/psicologia/. Última edición: 22 de enero de 2024. Consultado: 28 de enero de 2024

Sobre el autor
Editorial Etecé
Última edición: 22 enero, 2024
Revisado por Equipo editorial, Etecé
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Fuente: https://concepto.de/psicologia/#ixzz8QCd9YsOW

domingo, 28 de enero de 2024

FILOSOFÍA


Esa relación entre el ser humano y el conocimiento es muy difícil si la planteamos desde un sistema memorístico, porque no queda lugar para indagar alguna vinculación o relación, ya que, en general se desestructura al alumno, que no es, justamente, el objetivo de los sistemas memorísticos. En este caso, por necesidades laborales, es más difícil contar con los padres, para que el alumno indague sobre otros períodos o sobre crisis, pero los abuelos o personas mayores del barrio, pueden ser fuentes a investigar, por alumnos (Historia Oral). Salvo en los casos, dónde el adulto jóven piense, que el que cargue años es descartable y se lo pase al menor, cómo una ley constitucional, dónde se torna inaplicable, tratar de buscar datos de otras experiencias. En ese caso queda la biblioteca o la vinculación a fuentes informáticas. Pero se hace todo más intrincado.

Filosofía
La filosofía se ocupa de la relación entre el hombre y el conocimiento.


¿Qué es la filosofía?
La filosofía es una disciplina de carácter académico que trabaja una serie de problemas teórico-prácticos a través del uso y la invención de conceptos y otras herramientas interpretativas, críticas y trascendentales.



Los problemas de los que se ocupa la filosofía giran en torno al conocimiento, el ser, la existencia, el lenguaje, la moral, la vida, el arte, la verdad, la razón, la existencia de Dios, la mente, la política y la animalidad, entre otros. Cada uno de estos problemas se trabaja desde una rama específica de la filosofía. Por ejemplo: epistemología, gnoseología, metafísica, ética, ontología, filosofía del lenguaje, política, estética, lógica, filosofía de la mente, teología y filosofía de la animalidad.

Gracias a esta división metodológica, y por ser la filosofía una problemática en sí misma, resulta difícil caracterizarla de una manera determinante. Un filósofo define su práctica según a qué corriente filosófica adscribe.

Sin embargo, y en su diversidad, la filosofía siempre encarna una manera propia de problematizar las inquietudes existenciales trabajadas, ya sea a través de la reflexión libre, una metodología sistemática, el análisis conceptual, la especulación o incluso a través del diálogo y la discusión como ejercicios filosóficos particulares.

Por su metodología propia y particular, la filosofía se distingue de otras formas de conocimiento como el misticismo, la religión, la ciencia y las matemáticas. Aun así, es considerada como la base de todas las ciencias, ya que ha sido la raíz y el origen del surgimiento de muchas otras disciplinas. De hecho, muchos filósofos se han dedicado a más de una rama de la filosofía, o incluso a otras disciplinas distintas a ellas.

Desde filósofos y científicos, como Aristóteles y Descartes, a teólogos, como Agustín de Hipona, o políticos, como Massimo Cacciari (exalcalde de Venecia), los filósofos han llevado sus investigaciones y su conocimiento a distintas disciplinas científicas y a la vida práctica, incluso expandiendo lo que la filosofía es en sí misma.



Historia de la filosofía

La historia de la filosofía occidental se divide en los siguientes períodos:

Filosofía antigua. Del siglo VI a. C. al siglo V d. C., este período de la filosofía se divide de la siguiente manera:
Filosofía presocrática. La filosofía se inicia en el siglo VI a. C. Este es el período previo a Sócrates. Sus representantes son Pitágoras, Heráclito, Parménides, Tales de Mileto y Anaxímedes.
Filosofía griega clásica. Es el período de los grandes pensadores griegos. Sus representantes son Sócrates, Platón y Aristóteles.
Filosofía helenística. Tiene lugar luego de la muerte de Aristóteles y en medio de las guerras helenísticas, que marcaron la decadencia de la polis griega. Sus representantes son Epicuro y Zenón de Citio.
Filosofía de la antigüedad tardía. Es el último período de la Antigüedad, en él encontramos a los epicúreos, estoicos, escépticos y neoplatónicos. Sus representantes son Proclo y Plotino.
Filosofía medieval. Tiene lugar desde la caída del Imperio romano hasta el Renacimiento europeo, y se caracteriza por el marcado énfasis religioso (cristiano, pero también judío e islámico) de sus doctrinas. Sus representantes son Agustín de Hipona, Boecio, Anselmo de Canterbury y Pedro Abelardo.
Filosofía renacentista. Es el período de transición del mundo medieval a la modernidad, y se dio entre los siglos XV y XVI. Sus representantes son Erasmo de Rotterdam, Tomás de Moro, Michel de Montaigne y Francis Bacon.
Filosofía moderna. Se desarrolla durante los siglos XVII y XVIII, y sus principales debates giraron en torno a la gnoseología. Sus representantes son René Descartes, David Hume, John Locke, Baruch Spinoza y Gottfried Leibnitz.
Filosofía del siglo XIX. Este período puede considerarse parte de la filosofía moderna. El pensador más destacado de la época fue Inmanuel Kant, quien escribió la Crítica de la razón pura.
Filosofía contemporánea. Es la vertiente más actual, iniciada en el siglo XX. Sus representantes son Bertrand Russel, Karl Popper, Michel Foucault, Jacques Derrida, Jean Baudrillard, Gilles Deleuze y Felix Guattari, entre otros.


Fuente: https://humanidades.com/filosofia/#ixzz8Q8rmgdKx


CULTURA

CULTURA

Es fundamental que los profesores se mantengan en conocimiento de culturas en general, en el caso de las Ciencias Sociales, porque se evitan cerrazones, que suelen terminar en discriminación, incluso en agresiones verbales. O en algún bloqueo en Redes Sociales. Esas culturas, pueden ser diametralmente opuestas, a las que uno conoce, incluso en países multicultural es, cómo el nuestro. Pero es precisamente por ello que es necesario que se muestre la multiculturalidad y la inter culturalidad, cómo un elemento fundamental, para nuestro desarrollo humano, que permite alejarnos de las cerrazones, producto de la discriminación.
En nuestro país todos tienen derecho a vivir según su cultura y religión, pero ello no los habilita a discriminar, por algún motivo. Sin contar con cuestiones extremas vinculadas con el sexo o el color de piel, cómo se puede observar más comúnmente de lo que parece.
 Fíjense, que recientemente, se pidió el bloqueo, en una red social, a uno de mis artículos, por tener una foto de una reunión budista, cómo si se tratase de un delito sexual. Igual ocurre, cuando se apela a nombres y apellidos aduciendo, que algo no se puede dar, porque esos nombres propios generan risa (y nos referimos a los nombres de nuestros hermanos de pueblos originarios). Todas cuestiones que fueron probadas, por un adulto jóven y que ahora le enseña a los menores, cómo palabra santa. Solo resta saber que dicen los jueces.

En nuestro caso, cómo profesores de Historia y Ciudadanía, el apoyarnos en la investigación documental, es fundamental y determinante, para evitar que el alumno caiga en tendencias púramente de orígenes grupales no intelectuales, culturales o religiosas. Cómo es el caso de ese familiar, que corroboró los insultos del menor, indicando que si no estaba en condiciones de soportar insultos y violencia, no podía seguir dando clases y debía jubilarme. La investigación es esencial y debemos aclarar que incluye a la Historia Oral, además de documentos, fotos, filmaciones, monumentos (a los que ya usé, frecuentemente, cómo puede verlo cualquiera que lea este blog). ¿Pero qué es lo que produce la investigación en el que investiga? Les otorga elementos de juicio, que pueden aportar certezas, pero pueden otorgar inquietudes, que son (cuando se atienden) los elementos que nos ayudan a mejorar nuestros pensamiento (o prejuzgamientos) y significan que ya no repetiremos como loritos, al menos esa pequeña parte sobre lo que investigamos. Y por otra parte empezaremos a notar el deterioro del sistema memorístico.

En algún momento se olvidaron de los deberes, por lo tanto se enseñaban derechos sin deberes y todo sistema democrático tiene derechos y deberes. Al punto que no existen derechos sin deberes.
 Y es ese principio equivocado el que intentaron aplicarme recientemente y puede ser que tengamos algo de loco, pero es evidente, que los niños y sus padres fueron enseñados por adultos realmente locos.




Cultura

Te explicamos qué es cultura y cuáles son sus características principales. Además, los elementos que presenta y qué es el etnocentrismo cultural.
Cultura - budismo
La cultura es el resultado de la acumulación de experiencia
¿Qué es la cultura?
La cultura es un sistema complejo de conocimientos y de costumbres que caracteriza a una población determinada y que es transmitido a las generaciones siguientes. El lenguaje, los hábitos y los valores son algunos de los aspectos que forman parte de la cultura.

La palabra cultura proviene del latín que significa “cultivar”, “labrar” o “cuidar” y hace referencia a cultivar el conocimiento y la educación, en el sentido de la capacidad intelectual que adquiere un pueblo o civilización.

La cultura es el resultado de la acumulación de experiencias y de la adaptación a diferentes circunstancias, que tuvo una población durante un largo período. Es la cultura la que garantiza la supervivencia del grupo social.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) definió a la cultura como “el conjunto de los rasgos distintivos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social y que abarca, además de las artes y las letras, los modos de vida, las maneras de vivir juntos, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias”.

Características de la cultura

La forma de vida en comunidad hace posible la continuidad de la cultura.
La cultura se caracteriza por ser aprendida, compartida y dinámica, es decir, que se adapta al contexto con el objetivo de garantizar la supervivencia del grupo social.

La cultura no es algo instintivo o natural del ser humano, sino que es producto del aprendizaje que incorpora durante toda la vida. Es una capacidad que lo diferencia del resto de los animales.

La forma de vida en comunidad hace posible la continuidad de la cultura. Existe una amplia diversidad cultural como tantas sociedades o países hay en el mundo, es decir, las diferentes culturas pueden convivir.

En los últimos años el ser humano ha desarrollado nuevas habilidades y tecnologías que implicaron un avance acelerado en la evolución cultural a nivel mundial, como la cultura 2.0 propia de Internet y las redes sociales.

Elementos de la cultura
Si bien existen diversas culturas muy diferentes entre sí, todas comparten los siguientes elementos:

Los símbolos que son reconocibles por toda la comunidad.
El idioma y el lenguaje particular.
La idiosincrasia, es decir, el modo de ser de las personas.
El sistema de creencias que le da una dirección a la vida, como la religión o los rituales.
Los valores que proveen de un orden social.
Las leyes que regulan un determinado sistema de normas y sanciones.
Las costumbres, como el tipo de música, de vestimenta o de comida.
Las celebraciones colectivas, como una fiesta patria o el carnaval.
El avance de la tecnología que impacta en el desarrollo de la vida cotidiana.
Etnocentrismo cultural
Antropología - cultura
El etnocentrismo genera una sensación de orgullo cultural y de grupos unidos.
La diversidad de culturas alrededor del mundo genera un fenómeno que la antropología denomina como etnocentrismo. Consiste en la actitud de una persona, grupo o sociedad de superioridad sobre los demás, al presuponer que su propia cultura es la mejor y la única forma adecuada de ser.

En mayor o menor medida, se evidencian manifestaciones de etnocentrismo en todo el mundo. En reducidas dosis, contribuye a generar una sensación de orgullo cultural y de grupos unidos. En casos extremos en los que no deja lugar a la tolerancia, puede tornarse una cultura destructiva, como en situaciones de colonización o de genocidio.

La antropología analiza este concepto bajo el precepto de que ninguna cultura es mejor que otra y que solo pueden ser juzgadas respecto a si satisfacen las necesidades y los derechos de su población. Es necesaria la diversidad cultural para garantizar la continuidad de la humanidad según los diferentes entornos que habita.

Aportes de Lévi-Strauss
El antropólogo belga Claude Lévi-Strauss (1908-2009) se destacó por el profundo aporte tras el análisis del hombre y la sociedad, la naturaleza y la cultura. Fomentó la ética de la tolerancia y la diversidad cultural (la convivencia entre diferentes culturas) para lo que empleó el término de “multiculturalidad”, que parte del reconocimiento del derecho a ser diferente y del respeto entre los diferentes colectivos culturales.


Planteó que los pueblos indígenas (a los que llamó ágrafos, que significa que no sabían escribir) no eran ni primitivos ni simples en su organización, sino diferentes. Por ejemplo, los pueblos originarios se identificaban con el totemismo, un sistema de creencias y de organización social basado en un tótem (una figura simbólica de forma animal o vegetal).

Según Lévi-Strauss cada cultura representa un caso único al que es preciso analizar de manera minuciosa en el tiempo y en el espacio. Considera que todo lo que puede pensarse es cultura y, por lo tanto, las explicaciones del mundo que elabora cada población según determinadas estructuras resultan un accionar cultural



Fuente: https://humanidades.com/cultura/#ixzz8Q70ldqH9

CLAVES PARA ENSEÑAR

En algún momento, una persona mandada, intentó que le expliqué, cuestiones elementales, cuando se encuentran suficientemente explicadas en textos sobre el tema, lo que indicaría otros intereses. Más teniendo en cuenta que se vienen aportando en un blóg y se encuentran al alcance del público, porque los alumnos, ya habían sido instruídos al inicio de las clases (sacando algún pequeño grupo que no quiso prestar atención, porque tenían planes diferentes y alejados de las formas legales). Solo una alumna del ciclo superior decidió asumir su libertad para pensar, aplicando su religión a los temas. Caso que es atendible. El resto es estudio y práctica personal. Ya indicamos de diversas maneras, que es algo sobre lo que no se puede hacer un curso, porque sería, cómo intentar desestructurar. con un curso estructurado y memorístico.


Claves e ideas para enseñar la asignatura de Historia en Secundaria
ARTES Y HUMANIDADES|04/08/2022
UNIR REVISTA
La recreación de fuentes escritas o hechos históricos, los recursos online o la visita a museos contribuyen a fijar conceptos y enseñar la materia de Historia de forma más lúdica.

Mirando el globo terráqueo en clase de Historia.
La enseñanza de Geografía e Historia se incorporó a los currículos escolares en el siglo XIX. Desde entonces ha sufrido diferentes cambios (en Primaria, por ejemplo, se modificó por Ciencias Sociales), manteniendo su peso en Secundaria, donde es una materia troncal en todos los cursos. Enseñar Historia requiere de sus propias claves, ideas y recursos.

La asignatura de Historia es fundamental en la formación de una persona independientemente de su profesión. No se trata únicamente de memorizar fechas, lugares y hechos, sino de entender los cambios históricos, cómo surgió la sociedad actual y, en definitiva, conocer el pasado para entender mejor el presente y el futuro

Enseñar historia es sinónimo de formar a personas más críticas, analíticas y con opinión propia. Sin embargo, la falta de tiempo, motivación o la presión por impartir todo el temario hacen que a veces esta materia se convierta en algo aburrido y poco atractivo para los alumnos.

Enseñar Historia requiere de una estrategia propia adaptada a las particularidades de la materia, el curso y de cada grupo. Entre las ideas y propuestas señalar:

Utilizar métodos que impliquen diferentes sentidos
Pasar de la clase magistral en la que los alumnos solo escuchen al profesor a una más interactiva en la que se utilicen otros recursos auditivos, visuales, táctiles, etc.

Buscar datos curiosos
Relacionados con la época histórica que se esté analizando para despertar el interés de los alumnos como, por ejemplo, que los romanos asociaban los pantalones a los bárbaros o que Napoleón, Hitler o Mussolini padecían ailurofobia (miedo a los gatos).

Recreación de acontecimientos históricos
Distribuirse en grupos para representar una determinada época (como un poblado romano), un hecho histórico concreto (como la firma del Tratado de Tordesillas) o el papel de personajes relevantes (como Cristóbal Colón o Cleopatra). Para ello, es necesario un trabajo de investigación que contribuye a que los estudiantes fijen conceptos y asimilen mejor cómo era la sociedad en un determinado momento.

Ensenar-Historia

Escritos
Las fuentes escritas son fundamentales en el estudio de la historia. En clase se puede trabajar con copias de documentos oficiales, pergaminos, cartas personales, testamentos… para que los alumnos aprendan a analizarlos y contextualizarlos. Otra posible opción es que sean ellos mismos los que realicen alguno de estos documentos ajustándose a las particularidades de cada época.

Mapas conceptuales y similares
Trabajar el contenido de la asignatura de forma esquemática y resumida contribuye a fijar conceptos básicos. Entre las posibles opciones figuran los esquemas, mapas conceptuales, resúmenes, etc. tanto en formato físico tradicional como online. Lo importante con este tipo de recurso es que los alumnos aprendan a realizarlos de forma autónoma.

Recursos Online
Canales especializados de YouTube, apps, blogs de profesores e historiadores, juegos interactivos… Internet es un medio en el que encontrar todo tipo de recursos para incorporar a las clases de la asignatura de Historia para que esta sea más amena y conecte con los intereses del alumnado.

Visitas a museos, exposiciones y monumentos
Suponen una oportunidad única para pasar de la teoría a la práctica. Es fundamental un trabajo previo a la visita para contextualizar y conocer los datos más relevantes de lo que se va a ver, así como a posteriori para fijar conceptos. Puede hacerse a través de una presentación con fotografías, un vídeo para TikTok o Instagram, un esquema, etc.

Estas propuestas son ideas genéricas para impartir la asignatura de Historia en Secundaria, las cuales pueden completarse con otras actividades más creativas. En este sentido, es fundamental el papel de los profesores, los cuales pueden especializarse para impartir esta materia en centros privados y concertados con el Curso de Cualificación para la Enseñanza de Geografía e Historia de UNIR. Su plan de estudios, con 24 ECTS que pueden ampliarse hasta 36, incluye asignaturas de Historia Universal de la Edad Antigua y Moderna, Historia Universal de la Edad Moderna o Historia Universal de la Edad Contemporánea.

https://www.unir.net/humanidades/revista/ensenar-historia/

sábado, 27 de enero de 2024

CUARTA REVOLUCIÓN UNDUSTRIAL

Cuarta Revolución Industrial

Te explicamos qué es la Cuarta Revolución Industrial y cuáles son sus características. Además, sus principales tecnologías y consecuencias.

Cuarta Revolución Industrial
La internet de las cosas permite interconectar diferentes dispositivos de uso cotidiano.
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3 min. de lectura
¿Qué es la Cuarta Revolución Industrial?
Se conoce como Cuarta Revolución Industrial a un conjunto de innovaciones tecnológicas que afectan las formas de producción y tienen consecuencias en la economía mundial. Se trata de un proceso que comenzó en la década de 2000 y que resulta de la convergencia de las tecnologías digitales, físicas y biológicas. El nombre de “Cuarta Revolución” para esta serie de transformaciones es cuestionado por muchos especialistas.
En las últimas décadas, se dio un proceso de fusión de diferentes conocimientos científicos para la innovación tecnológica. Los avances en la informática, la biotecnología y los sistemas de telecomunicaciones permitieron una continua mejora de nuevas tecnologías, enfocadas principalmente en la robótica, la nanotecnología, la inteligencia artificial y la programación. La ciberfísica apareció como una nueva rama científica, en la que se difuminan las fronteras entre lo físico y lo digital.

A su vez, la electrónica, el desarrollo de software y las plataformas de comunicación se incorporaron a los procesos productivos y generaron nuevos sistemas de producción. La inteligencia artificial y la “internet de las cosas” (la interconectividad entre diferentes tipos de dispositivos, plataformas y servicios) modificaron los espacios y las formas de producción.

Muchos especialistas no están de acuerdo en definir estos cambios bajo el concepto de “revolución” y sostienen que son una extensión de la Tercera Revolución Industrial. Quienes defienden la diferenciación de la Cuarta Revolución Industrial resaltan la globalización del uso de internet, su incorporación a los sistemas de producción y su integración en la vida cotidiana.



Fuente: https://humanidades.com/cuarta-revolucion-industrial/#ixzz8Q1jICNfY

TERCERA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

Tercera Revolución Industrial

Te explicamos qué fue la Tercera Revolución Industrial y cuáles son sus características. Además, las innovaciones de este periodo y sus consecuencias.

Tercera Revolución Industrial
Desde la década de 1970, los satélites artificiales comenzaron a utilizarse para las comunicacion.

¿Qué fue la Tercera Revolución Industrial?
Se conoce como Tercera Revolución Industrial a un conjunto de innovaciones tecnológicas que afectaron las formas de producción y distribución en los países industrializados y generaron, a su vez, cambios profundos en la economía mundial durante las décadas de 1970 y 1980.

Estas innovaciones permitieron un marcado aumento de la productividad y se centraron en cuatro ramas de desarrollo científico: la informática, la biotecnología, las telecomunicaciones y la ingeniería energética. Los países que lideraron este proceso fueron Estados Unidos, Japón, Alemania y Reino Unido.

Con la Tercera Revolución Industrial cambiaron las formas de organización productiva. Las empresas multinacionales fusionaron las tareas de administración, producción y comercialización, y comenzaron a crear grandes corporaciones. El desarrollo tecnológico permitió un aumento en los niveles de productividad basado en la automatización de procesos y la incorporación de la informática a la organización empresarial.

Estas transformaciones afectaron la relación entre la organización del capital y del trabajo y, en consecuencia, el vínculo de la economía con el Estado. Durante la década de 1970, algunos países fueron sustituyendo el modelo político del Estado de Bienestar por el Estado Liberal.

Algunos especialistas sostienen que los cambios conocidos como Tercera Revolución Industrial asentaron las bases para un nuevo tipo de sociedad a nivel mundial, conocida como la “sociedad de la información y el conocimiento”.


Características de la Tercera Revolución Industrial
Las principales características de la Tercera Revolución Industrial fueron:

La incorporación de la computación como principal medio de procesamiento de información en industrias y empresas.
El aumento de la productividad basado en la fusión de la informática y las telecomunicaciones en los procesos productivos.
La aparición de empresas multinacionales o corporaciones que concentraron las funciones de administración, producción y comercialización en los diferentes rubros económicos.
El desarrollo tecnológico de cuatro rubros científicos principales: la informática, la biotecnología, las telecomunicaciones y la ingeniería energética.
La utilización de nuevos materiales en la producción industrial y la búsqueda de nuevas fuentes de energía para sustituir el petróleo y generar electricidad.
La redistribución geográfica de la producción industrial y agropecuaria como consecuencia de la mejora en las comunicaciones y el transporte.
La consolidación de la sociedad de consumo y la aparición de la sociedad de la información.


Fuente: https://humanidades.com/tercera-revolucion-industrial/#ixzz8Q1kkqWPr

CAMPO Y CIUDAD

Desde que nacimos a la Historia, cómo país independiente, somos en parte del campo y de la ciudad y, lamentablemente, no veo con frecuencia, que se tome en cuenta eso en los análisis, memoristas o no memoristas
 Simplemente se considera poco. Y en realidad, a pocos les molesta que no se destaque, que somos un todo, que no se puede separar, so pena de disolvernos.



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Campo y ciudad

Te explicamos qué son el campo y la ciudad, las características de cada uno y su importancia. Además, cuáles son sus diferencias.
Existen distintos tipos de ciudades que varían entre sí, principalmente, por su densidad poblacional. Los diferentes países establecen sus criterios para determinar cuándo un asentamiento es considerado ciudad.

Algunas de las características que comparten la mayoría de las ciudades son:

Tienen un alto nivel de densidad poblacional que crece de forma acelerada.
Su población vive en edificios o casas que se construyen en un espacio físico acotado.
Tienen altos índices de contaminación ambiental, visual y sonora.
Ofrecen un estilo de vida que se reconoce como poco saludable, debido a factores como el estrés y la exposición permanente a contaminantes ambientales.
Son un gran atractivo turístico.
Son centros de desarrollo artístico y cultural con ofertas de cine, música y teatro.
Tienen un amplio desarrollo comercial, con locales que ofrecen productos de distinto tipo y para diferentes áreas
Disponen de una variada oferta gastronómica, con bares y restaurantes.
Tienen importantes centros de salud y educativos.
Tienen una variada oferta de empleo con oportunidades en muchas áreas.
Disponen de facilidades que contribuyen a la interacción humana y a la vida social de sus poblaciones.
Cuentan con servicios de transporte desarrollados (como ómnibus, trenes, subterráneos y taxis) que conectan todos los puntos de la ciudad.
Tienen un paisaje en el que predominan las construcciones de concreto y acero, el asfalto y las zonas verdes. Algunas de las construcciones son: viviendas, hospitales, escuelas, oficinas públicas, centros comerciales, entre otras.
Tienen un flujo de personas constante, lo que las convierte en lugares heterogéneos y cosmopolitas.
Ofrecen un costo de vida más alto que el de las zonas rurales.
Pueden albergar una gran desigualdad entre su población, que puede ocasionarse por el mal manejo de los recursos que impide que todos los habitantes accedan a las necesidades básicas.


Fuente: https://humanidades.com/campo-ciudad/#ixzz8Q1fT2TzE
Ciudad - Campo
En las ciudades, las casas y edificios se construyen muy cerca unos de otros.

¿Qué es el campo y qué es la ciudad?
El campo y la ciudad son los dos espacios físicos principales en los que se asienta la población y que presentan entre sí grandes diferencias naturales, sociales y económicas que influyen en el estilo de vida de los individuos que habitan en cada uno de estos entornos.
Por un lado, el campo o medio rural está formado por grandes extensiones de tierra que albergan a un bajo número de habitantes que viven de forma dispersa en un entorno natural. Por su parte, las ciudades son asentamientos formados por un gran número de personas que viven en casas o edificios que se construyen muy cerca unos de otros (ya que la tierra es el bien más escaso y, por ende, más caro). Las ciudades varían entre sí de acuerdo a su número de habitantes, que pueden ser miles o millones.

En el campo hay un predominio de actividades económicas primarias, es decir, de producción de materias primas (como la agricultura y la ganadería) para abastecer a diferentes industrias; en las ciudades predominan las actividades terciarias, sobre todo las de provisión de bienes y servicios. En las áreas rurales suele haber menos equipamiento y servicios que en las ciudades. Así, por ejemplo, para efectuar trámites, para cursar estudios superiores o para obtener asistencia médica más especializada, la población rural se ve obligada a trasladarse a algún centro urbano.

A menudo se utilizan las palabras “campo” y “ciudad” como conceptos en oposición, aunque en la realidad funcionan como elementos complementarios e interdependientes, ya que la zona rural es la encargada de abastecer la alta demanda de productos agropecuarios proveniente de la ciudad y la ciudad brinda bienes y servicios que necesita el campo.

Campo y ciudad". Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/campo-ciudad/. Última edición: 15 enero, 2024. Consultado: 26 enero, 2024.

Fuente: https://humanidades.com/campo-ciudad/#ixzz8Q1gIba78

INTELECTUALES

Caras y Caretas
LOS INTELECTUALES DEL ALFONSINISMO
Redacción Redacción
hace 5 años

Por Fabián Bosoer. Cuando Raúl Alfonsín ganó las elecciones del 30 de octubre de 1983, sabía que nos internábamos –los argentinos y su gobierno– en territorio inédito y desconocido. Veníamos de la dictadura y de la guerra, ocho años de destino arrebatado que terminaron en el descalabro del régimen militar y la derrota en Malvinas. La Guerra Fría recrudecía en el mundo, Ronald Reagan llevaba a cabo su revolución conservadora en los EE.UU. mientras intervenía en Centroamérica. Dictaduras militares imperaban en Chile, Paraguay, Brasil y Uruguay. En ese contexto histórico y geopolítico, la presidencia de Alfonsín representaría la génesis de una epopeya civilista en la Argentina. La construcción de un relato colectivo, cimentada en la memoria histórica, la experiencia y el aprendizaje de los fracasos democráticos previos –en los años 60 y 70– y algunos principios –o fundamentos– éticos: el Nunca Más al autoritarismo; no a la impunidad para las violaciones a los derechos humanos; el pluralismo como valor fundante; la búsqueda de consensos y compromisos en torno a objetivos comunes; volver a la Constitución, para marchar hacia una democracia plena; retomar el camino interrumpido en 1930 y frustrado luego sucesivamente, en 1943, 1955, 1966 y 1976. Distintas vertientes de pensamiento y tradiciones políticas tributaron a esa verdadera revolución democrática. Lo acompañaban sus correligionarios de la UCR y compañeros de lucha política del Movimiento de Renovación y Cambio. Veteranos y jóvenes dirigentes del partido a los que se fueron sumando un puñado de figuras provenientes de otros partidos, académicos, intelectuales y economistas de extracción keynesiana. Entre el 30 de octubre y el 10 de diciembre había que conformar un equipo de gobierno. Eran básicamente los hombres de Illia, veinte años después, y algunos dirigentes y figuras más jóvenes, con sólida formación académica o profesional pero sin experiencia en la gestión pública. Enfrente tenía un peronismo derrotado y anclado en el pasado, un sindicalismo a la defensiva, resistencias en las Fuerzas Armadas, la Iglesia y los grupos de influencia de las elites conservadoras en otros ámbitos de poder; el económico y el diplomático, la deuda externa y la dependencia del financiamiento del FMI.

USINA DE IDEAS

En ese complejo cuadro de dificultades y condicionamientos, el presidente Alfonsín conforma algunos grupos de trabajo en relación directa con él, con el propósito de delinear un pensamiento que acompañe, apuntale y nutra su gestión. Uno de ellos estará coordinado por el jurista Carlos Nino, integrado por jóvenes abogados con formación filosófica, que trabajará sobre una agenda reformista amplia. Será el núcleo del Consejo para la Consolidación de la Democracia, del cual saldrán los proyectos de Reforma Constitucional. Otro grupo de asesores, más pequeño y confidencial, coordinado por Meyer Goodbar, que se conocerá como “Grupo Esmeralda”, estará conformado por un equipo de discurso, otro de seguimiento de imagen del Presidente y otro de estudios de opinión pública. Lo integrará un reducido elenco de sociólogos, politólogos e intelectuales provenientes de la izquierda, y un grupo de periodistas y escritores, algunos recién llegados del exilio y sin adscripción partidaria.

Ambos van a participar en la elaboración de los más importantes discursos que pronunciará Alfonsín, entre ellos el discurso de Parque Norte, en diciembre de 1985, convocando a una convergencia democrática. El propósito era enriquecer, actualizar, “modernizar” las ideas tradicionales del radicalismo. Allí proponía un nuevo consenso vinculado a la puesta en marcha de un trípode de ideas fuerza formado por la democracia participativa, como una profundización de la democracia representativa; la modernización de las estructuras institucionales, económicas y sociales, y la ética de la solidaridad, que

aludía a la búsqueda de una sociedad más igualitaria. Un pensamiento, una concepción, que recogía elementos del liberalismo progresista y del socialismo democrático, asociados al pensamiento krausista español en el que abrevó el radicalismo argentino.

UNA DEMOCRACIA EN MOVIMIENTO

Para llevar adelante esas ideas y objetivos se proponía un sistema de acuerdos que contendría, en un primer nivel, el pacto de garantías sobre las reglas de juego, el estado de derecho y los principios éticos fundamentales y, en un segundo nivel, consensos más específicos –una convergencia programática– sobre políticas públicas y reformas institucionales, económicas y educativas. El resultado buscado: una democracia en movimiento, un sistema político de grandes partidos representativos complementados con herramientas de democracia semidirecta, como la consulta popular y el referéndum.

Así se fue abriendo camino la democracia en territorio minado, sorteando con éxito obstáculos y superando encrucijadas: los levantamientos “carapintadas” de Semana Santa, Monte Caseros y Villa Martelli, La Tablada, las presiones corporativas y, finalmente, la hiperinflación. Así se llegó a buen puerto, a pesar del traumático final de su gobierno, en 1989, alcanzando lo que para Alfonsín era su mayor propósito: entregarle la banda presidencial y el bastón de mando a otro presidente surgido de las urnas y dejar la presidencia con las instituciones de la democracia funcionando en plenitud. Las ideas y el liderazgo de Alfonsín trascenderían su presidencia y seguirían tallando en la realidad, con momentos en los que sus propuestas y definiciones resultaban “a contramano” de las olas dominantes y tiempos en los que fueron tomadas por otros actores, empezando por el peronismo, y definieron nuevos cauces que permitieron salir de los frecuentes atolladeros en la política nacional. La reforma constitucional de 1994, el proceso de integración regional, la política de derechos humanos y la formación de coaliciones políticas amplias para construir mayorías electorales, compromisos de gobierno y reformas progresistas se cuentan en ese legado intelectual y político.

https://carasycaretas.org.ar/2019/02/25/los-intelectuales-del-alfonsinismo/

LUCES Y SOMBRAS



Menem, el presidente argentino que pasó de la fama al repudio por sus políticas económicas
Reuters
February 14, 20219:44 PM GMT-3Updated 3 years ago




14 feb (Reuters) - Durante sus años de mandato entre 1989 y 1999, el expresidente argentino Carlos Menem se dio todos los lujos: jugó al fútbol con Diego Maradona, almorzó con los Rolling Stones y se reunió con Madonna.
El éxito momentáneo de su plan económico, que implicó un fuerte reducción del Estado, le valió en sus primeros años de Gobierno una amplia popularidad entre los argentinos, cansados de una hiperinflación que carcomía sus bolsillos y que afectaba su vida cotidiana.




Y esa popularidad, junto a su perfil carismático, fue la que le permitió cumplir deseos como el de conducir a toda velocidad por las rutas del país un Ferrari que le habían regalado, sin cumplir con las mínimas normas de tránsito, o reunirse con diversas figuras del espectáculo en el palacio de Gobierno.
Con su oscura melena y sus largas patillas al estilo de los antiguos caudillos provinciales, Menem llegó a la presidencia en 1989 defendiendo los pilares del peronismo: desarrollo industrial e inclusión social.
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Pero aunque tuvo beneficios evidentes para un sector de la sociedad, el plan que aplicó fue diametralmente opuesto.
Tras atravesar zozobras en los primeros años de su gestión, la economía finalmente se estabilizó en 1991 tras un severo ajuste -que implicó la venta de empresas y bienes del Estado- y un sistema de paridad peso/dolar cambiaria implementado por el ministro de Economía Domingo Cavallo, que impedía la emisión de billetes para financiar el déficit.

Cavallo, quien cumpliría un rol clave durante la gestión de Menem, logró impulsar la economía en medio de una apertura comercial y de una moneda local fuerte que permitieron a la clase media argentina disfrutar de bienes importados y viajes al extranjero a bajo costo.
"Recibimos el país con una inflación del 5.000% y tuvimos que trabajar sobre ese tema a punto tal que cuando dejé el Gobierno esa inflación desapareció por completo y pudimos empezar a crecer", dijo Menem en una entrevista el 2012.



El aire fresco que vivía la economía permitió acallar fuertes críticas por los casos de corrupción durante la privatización de empresas públicas y por el indulto otorgado a violadores de derechos humanos de la dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983.

PERONISTA HISTÓRICO

Abogado, hijo de inmigrantes sirios que se instalaron en la provincia de La Rioja -a unos 1.200 kilómetros al noroeste de Buenos Aires-, Menem comenzó a militar en el peronismo en los años 1950 y visitó al fundador de la agrupación, Juan Perón, durante su exilio en España en 1964.
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Fue elegido gobernador de La Rioja en la década de 1970 y luego reelecto en dos oportunidades. Un orador carismático, Menem se veía a sí mismo como el sucesor de Perón.
Un año después de convertirse en presidente tuvo una dramática separación de su esposa, Zulema Yoma, quien no compartía su estilo de vida de estrella de rock y su devoción por los autos veloces, el golf y el glamour.
Menem terminó echando a su mujer de la residencia presidencial frente a las cámaras de televisión.
Su hija, Zulemita, permaneció cerca de él luego de la separación, desempeñando el rol de primera dama, pero luego se distanciaron cuando Menem formó una nueva pareja con la chilena Cecilia Bolocco, una ex Miss Universo 35 años menor que él.
La misteriosa muerte de su hijo Carlos mientras conducía un helicóptero en 1995, en un hecho que algunos aún hoy vinculan a oscuras disputas de poder, significó un duro golpe para Menem, pero no impidió que buscara la reelección tras haber impulsado una reforma a la Constitución, que le imposibilitaba asumir un nuevo mandato.

ECONOMÍA EN PROBLEMAS

El plan que tan bien funcionó en un principio comenzó a crujir a mediados de la década de 1990: los despidos masivos en las empresas privatizadas aumentaron el desempleo y pronto la pobreza creció hasta alcanzar a un tercio de la población.

La industria argentina fue mermada por la competencia extranjera y los altos costos de producción.
Las reformas de libre mercado que habían sido elogiadas por Washington y el Fondo Monetario Internacional (FMI) ahora recibían críticas, mientras que las denuncias por corrupción se multiplicaban.

Menem intentó acceder a su tercer mandato consecutivo en 1999, pero ya no contaba con el apoyo suficiente para volver a modificar la Constitución.


Acusado de vender armas de forma ilegal a Croacia y Ecuador entre 1991 y 1995, el exmandatario fue arrestado en el 2001, aunque luego de unos meses el caso fue sobreseído.
Pese a la mala fama que tenía por entonces, el caos político y económico que se apoderó de Argentina poco después de que dejó el poder le dio una nueva oportunidad.

En las peleadas elecciones del 2003, Menem fue el candidato que más votos obtuvo en la primera ronda, pero abandonó la carrera presidencial antes del balotaje porque todas las encuestas mostraban una amplia ventaja a Néstor Kirchner, quien provenía de una facción de centroizquierda dentro del peronismo.
En un exilio autoimpuesto en un lujoso departamento de Santiago -donde en 2003 nació Máximo, el hijo que tuvo con Cecilia Bolocco-, Menem recibió a líderes sindicales e imaginó su retorno a la presidencia.
"Yo me considero un político de raza, un hombre que no puede vivir sin aspiraciones y mi carrera política va a durar hasta mi último suspiro", dijo en una entrevista con Reuters en Santiago, en 2004.

Nunca logró su sueño de volver al sillón presidencial, pero desde el 2005 tuvo el consuelo de desempeñarse como senador nacional por su provincia natal, La Rioja, lo que le otorgó la inmunidad que necesitaba para no ser detenido por varias causas de corrupción.


Reporte de redacción de Buenos Aires. Reporte adicional de Jorge Otaola; Editado por Javier López de Lérida

https://www.reuters.com/article/idUSKBN2AE0JP/

UNA HISTORIA COMPLICADA





CGT: Una historia complicada
La Confederación General del Trabajo, fundada el 27 de setiembre de 1930, fue fruto de un acuerdo entre la dirigencia de los sindicatos socialistas y anarquistas, a los que luego se sumaron los comunistas, pero la unidad tuvo corta vida ya que cinco años después de su creación se produjo la primera división que dio lugar a la CGT Independencia integrada por socialistas y comunistas y a la CGT Catamarca, anarquista, que dos años después retomaría el nombre de Unión Sindical Argentina.


 


En 1942 se produjo otra ruptura que derivó en la constitución de la CGT1 y la CGT2. Con la aparición en el escenario político del coronel Juan Perón se inició un proceso de reunificación que se extendió hasta el golpe de Estado del 16 de setiembre de 1955, cuando la CGT fue intervenida y coexistieron tres agrupamientos, las 62 organizaciones peronistas, los 32 gremios autodenominados «democráticos» que apoyaban el golpe y los 19, de extracción comunista.
Recuperada la organicidad durante el gobierno de Arturo Frondizi, una nueva escisión se produjo cuando las profundas divergencias generadas por la dictadura de Juan Carlos Onganía derivaron en la constitución de la CGT de los Argentinos, una de las experiencias más democráticas y combativas del sindicalismo nacional. De las filas de la CGTA, cuyo lema era «Sólo el pueblo salvará al pueblo», surgieron dos líderes que tuvieron gran incidencia en las puebladas que signaron la resistencia a la dictadura corporativista y reaccionaria: Agustín Tosco y Raimundo Ongaro. La CGT Azopardo agrupaba a los gremios que adherían al colaboracionismo.

Durante el tercer gobierno peronista la unidad fue reestablecida, hasta que la entronización de la dictadura cívico-militar de 1976, que intervino y disolvió la CGT, reavivó las diferencias entre combativos–el Grupo de los 25– y los capituladores de la Comisión Nacional del Trabajo.

El regreso de la democracia en 1983 restituyó la unidad pero duró poco, porque resurgieron las diferencias, dando lugar a la CGT San Martín y la CGT Brasil, conducida por Saúl Ubaldini.

En 1991, un conjunto de gremios que se oponía a las políticas neoliberales del gobierno de Carlos Menem resolvió abandonar la central obrera y fundar un nuevo agrupamiento que retomaba las banderas de la democracia sindical y la independencia política, el Congreso de Trabajadores Argentinos (CTA), que más tarde sería bautizado Central de Trabajadores Argentinos. Por la misma época, aunque sin retirarse de la CGT, otros sindicatos constituyeron el Movimiento de los Trabajadores Argentinos (MTA) para enfrentar las políticas privatistas del menemismo. Lo que vino después forma parte de la historia reciente.

https://www.iade.org.ar/noticias/cgt-una-historia-complicada

viernes, 26 de enero de 2024

UN FESTEJO CONTROVERTIDO 1

UNA MISMA HISTORIA: DOS MIRADAS
Si se sabe buscar la Historia se encuentra llena de estás opiniones diferentes y eso es lo bueno, porque se aprende, sin adoctrinamiento y cada uno elige, en libertad, lo que más le gusta o lo convence, que según el diccionario viene de...convencer
1.
verbo transitivo
Incitar, mover con razones a alguien a hacer algo o a mudar de dictamen o de comportamiento. Usado también como pronominal.
Similar:
persuadir
inducir
seducir
atraer
captar
fascinar
2.
verbo transitivo
Probar algo de manera que racionalmente no se pueda negar. Usado también como pronominal.
El año pasado tenía dos alumnos, en primer año, que no querían saber nada de la opinión del otro, es más, no debía existir, y ocurría vinculado a pueblos originarios (por su religión) y derechos de las mujeres (porque era machista). Cómo no les dí la razón, porque nadie tiene derecho a evitar que el otro se instruya, es posible que los problemas sigan este año. Sin embargo en un curso superior tenía una alumna que se cansó de copiar lo que quería, pero no englobaba a todo el curso con sus opiniones.
HISTORIA
25 DE MAYO DE 1910. En el Centenario de la Revolución de Mayo, los trabajadores no tenían nada que festejar
El país de las clases poderosas no ha sido nunca el país de los trabajadores y oprimidos. La oligarquía pretendía exponer una Argentina próspera, el movimiento obrero se propuso mostrar el país real.

Alicia Rojo
@alicia_rojo25

Lunes 25 de mayo de 2020

 
Por estos días, en nuestro país y en todo el mundo, está quedando más claro que nunca que el mundo no funciona sin los trabajadores y trabajadoras, los esenciales. La historia argentina también lo demuestra a cada paso.

Cuando en 1910 las clases dominantes quisieron festejar por todo lo alto el Centenario de la Revolución que declaró la libertad de la dominación del rey de España, lo hicieron en medio de la detención de cientos de trabajadores y dirigentes obreros. La fiesta que tenía organizada dejaba afuera a quienes construían los monumentos y los edificios con los que la oligarquía quería homenajear a los representantes extranjeros, entre ellos, los de la monarquía española.

Ayer y hoy, la felicidad y la libertad de las clases dominantes se construyen sobre los padecimientos y las cadenas de las clases trabajadoras.

Los festejos de la oligarquía y los “contra festejos” de los trabajadores
En la semana de mayo de 1910 la oligarquía pretendía celebrar los 100 años de la Revolución con un despliegue que mostrara al mundo un país que crecía vertiginosamente, el país del “orden” y del “progreso”. Se transformó a la ciudad de Buenos Aires en el escenario para recibir a las comitivas de los principales países del mundo exponiendo el progreso indefinido que emergía en la forma de monumentos y majestuosos edificios y se expresaba en obras de teatro y ceremonias religiosas.


El movimiento obrero se propuso aprovechar los actos del Centenario para exponer la situación de la clase trabajadora e iniciar movimientos huelguísticos reclamando la derogación de la Ley de Residencia (1) y la libertad a los presos sociales y políticos. Estas demandas respondían a la represión que los trabajadores y sus dirigentes venían sufriendo como respuesta a luchas, como las de la Semana Roja (2), un año antes, contra las condiciones brutales de explotación que vivían.

El 1° de Mayo de 1910 la FORA reunía 70.000 trabajadores en la plaza Colón. Se lanzó la huelga general por tiempo indeterminado para el 18 de mayo.

En vísperas del Centenario la acción programada por las centrales obreras significaba una amenaza abierta para la oligarquía. Desde el día 13 comenzaron las detenciones en masa, y fueron apresados dirigentes obreros y los redactores de los diarios anarquistas La Protesta y La Batalla.

Se decretó el estado de sitio, mientras grupos de civiles nacionalistas organizaban marchas antiobreras, incendiaban el local de La Protesta, destruían el de La Vanguardia y se quemaban bibliotecas de locales obreros. Los grupos nacionalistas, integrados por hijos de los ricos, diputados conservadores, funcionarios del gobierno, policías y militares, comenzaban a actuar al grito de “muera el anarquismo”, “abajo la huelga”, “mueran los obreros”, “viva la burguesía”, “mueran los enemigos de la patria” y “viva la patria” (3).

La huelga general se extendió a los barrios populares, sobre todo la Boca y Barracas, y a gremios claves en la época como conductores de carros y obreros de la construcción. Esto afectó los trabajos de la exposición internacional que la oligarquía preparaba.

Sin embargo, cientos de obreros presos, la censura de las publicaciones obreras y la acción del Estado policial dificultaron la realización de la huelga general; aun así, los festejos del Centenario no pudieron realizarse “en paz”, cruzados por enfrentamientos callejeros. Además de las refriegas, la iluminación de los actos del gobierno fue saboteada, el arco de triunfo que se había construido fue incendiado, las principales exposiciones se abrieron con semanas de retraso. La “fiesta de la libertad” debió realizarse bajo el imperio de la ley marcial y las cárceles repletas.

La respuesta de la oligarquía: represión y deportación
El 27 de junio de 1910 el Congreso Nacional votó una nueva ley reaccionaria: la Ley de Defensa Social, más represiva aún que la Ley de Residencia. Incluía penas de varios años de prisión al que hiciera propaganda a favor de una huelga, a los que difundieran ideas anarquistas, a los que insultaran a la Constitución Nacional o los símbolos patrios; prohibía la utilización de emblemas considerados ofensivos a la patria, como las banderas rojas, y la realización de reuniones sin previa autorización, así como el ingreso al país de quienes estuvieran asociados al anarquismo, entre otras cosas, todas punibles con varios años de prisión o la deportación.

Esta respuesta implicó una derrota para el movimiento obrero que marcó el retroceso de su principal corriente dirigente: el anarquismo. La brutal represión del Centenario y las deportaciones de los mejores activistas lo diezmó; la falta de una organización centralizada, de un partido revolucionario, impidió que en este retroceso se pudiera mantener una mayor continuidad organizativa. Fue su negación de la necesidad de construir un partido lo que los llevó a sostener una línea sectaria hacia los sindicatos, a los que les imponía la reivindicación del anarquismo. Esta intransigencia fue un gran obstáculo para lograr la unidad del movimiento obrero en una central única, con los obreros socialistas y los trabajadores sin partido, y junto con la perspectiva espontaneísta que le daban a la huelga general –en oposición a la preparación y organización que ésta requiere– constituyeron los principales límites de esta corriente que organizó al movimiento obrero argentino y que protagonizó algunas de sus luchas más heroicas.

Estos elementos –que tan solo esbozamos aquí– de balance de las lecciones de las experiencias de la clase obrera y de las políticas de sus direcciones, pueden ser profundizados en Cien años de historia obrera en la Argentina, 1870-1969. Una visión marxista de los Orígenes a la Resistencia, de Ediciones IPS.

Allí nos propusimos reflexionar sobre las enseñanzas de nuestra historia y aportar a recuperar experiencias que ayuden a los trabajadores a reconocer a sus enemigos, a fortalecer su organización y su lucha y ofrecer al pueblo pobre una salida que derrote la que los patrones y sus políticos tienen preparada.
Notas:

1. Dictada en 1902 tras la gran huelga general, autorizaba la deportación de los extranjeros que alteraran el orden. La oligarquía había identificado bien el papel de los trabajadores inmigrantes en la organización del movimiento obrero argentino.

2. El 1° de mayo de 1909 una huelga general que se prolonga por una semana conmueve al país, durante días los trabajadores enfrentaron la represión estatal combatiendo en las calles.

3. Sebastián Marotta, El movimiento sindical argentino, Bs.As., Ed. Lacio, 1960. Abad de Santillán habla de 2.000 obreros presos, Marotta menciona 500 detenidos





https://www.laizquierdadiario.com/En-el-Centenario-de-la-Revolucion-de-Mayo-los-trabajadores-no-tenian-nada-que-festejar

UN FESTEJO CONTROVERTIDO 2

 del Centenario de la Revolución en la Avenida de Mayo
Rodrigo Leonel Salinas
Fotografía de la Infanta Isabel de Borbón y el Presidente de Argentina Figueroa Alcorta, partiendo en carruaje desde la Dársena Norte del Puerto de Buenos Aires., 1910. Revista “Caras y Caretas”. 28/5/1910, N.º 608.


UNA MISMA HISTORIA: DOS MIRADAS
Si se sabe buscar la Historia se encuentra llena de estás opiniones diferentes y eso es lo bueno, porque se aprende, sin adoctrinamiento y cada uno elige, en libertad, lo que más le gusta o lo convence, que según el diccionario viene de...convencer
1.
verbo transitivo
Incitar, mover con razones a alguien a hacer algo o a mudar de dictamen o de comportamiento. Usado también como pronominal.
Similar:
persuadir
inducir
seducir
atraer
captar
fascinar
2.
verbo transitivo
Probar algo de manera que racionalmente no se pueda negar. Usado también como pronominal.
El año pasado tenía dos alumnos, en primer año, que no querían saber nada de la opinión del otro, es más, no debía existir, y ocurría vinculado a pueblos originarios (por su religión) y derechos de las mujeres (porque era machista). Cómo no les dí la razón, porque nadie tiene derecho a evitar que el otro se instruya, es posible que los problemas sigan este año.Sin embargo en un curso superior tenía una alumna que se cansó de copiar lo que quería, pero no englobaba a todo el curso con sus opiniones.





“Bien es verdad que la Madre Patria colmó nuestros anhelos, como su representante, una persona de su trono que goza de bien merecida simpatía. En las vías de esta capital doña Isabel recibió de nuestro pueblo incansables demostraciones de afecto que la convertirán de señora real en señora ideal del pueblo, y en cuantas visitas ella tuvo ocasión de unirse al pueblo, éste se deleitó considerando que junto a él miraba a una heroína de la Vieja España que llevaba el nombre de otra heroína que abría los horizontes del Nuevo Mundo (…)”[1]

El Centenario de la Revolución marcó profundamente los inicios del siglo XX en la Argentina y fue, precisamente, la Avenida de Mayo el espacio urbano utilizado por el gobierno nacional a cargo del presidente Figueroa Alcorta para llevar a cabo los festejos durante la semana patria de 1910[2] quien, en su discurso central del día 25, elogió a la Nación indicando que se trataba del hecho “más grande entre los producidos en uno de los siglos más grandes de la historia”.

El rasgo fundamental de las celebraciones consistía en la impresión que los presidentes y los visitantes ilustres de diversos países extranjeros[3] habrían de llevarse de Buenos Aires, que mas allá de ser el único centro del poder político y, a pesar del declamado federalismo de la Constitución, monopolizaba la actividad pública y privada y, por lo tanto, la imagen de la República.

Las noticias que llegaban de Europa, así como la importancia de los personajes y viajeros célebres que habían decidido visitar la Argentina en las primeras décadas del siglo XX, quienes se lanzaban a una travesía de mas de veinte días en barco para conocernos[4], demostraban en sus escritos que el país comenzaba a abandonar su característica de exclusivo proveedor de granos y carnes, para transformarse en un foco de interés múltiple por las potencias de ultramar. Esto quedó demostrado en una nota del diario “El Imparcial” de Madrid, en una nota publicada el 1º de marzo, la cual sostenía que era preciso apoyar enfáticamente la presencia española en las celebraciones del Centenario porque “aparte del amor a aquel pueblo existen razones de índole mercantil. La Argentina, siguiendo su progresivo desarrollo, llegará al final de este siglo a tener setenta millones de habitantes y entonces aquel pueblo será el contrapeso que la raza latina oponga a la anglosajona (…)”[5].

 

LA SEMANA DE MAYO DE 1910

El año 1910 fue un “parteaguas” en la historia de la Nación argentina. En este sentido, y tomando una frase del ensayista Horacio Salas, fue “la hora mas gloriosa del proyecto del ochenta”. Pero también fue un año trascendental, no sólo por la euforia patriótica del cual estaba teñido, sino que sirvió para que en distintos ámbitos, y con el motivo aparente de las celebraciones, las más diversas actividades se vieran signadas por la ola de modernización que caracterizaba al país.

Entre los presidentes que visitaron Buenos Aires en la semana maya pueden mencionarse al Presidente chileno Pedro Montt- quien había arribado al país en tren especial desde el país trasandino para hospedarse en una residencia ubicada en la intersección de las calles Cangallo (actual calle Teniente Coronel Juan Domingo Perón) y Paseo de Julio (hoy Avenida Leandro N. Alem), para dirigirse luego desde aquel sitio hacia la Casa de Gobierno; su par brasileño Manuel Ferraz de Campos Salles y el Vicepresidente del Perú, Eugenio Larraburu y Unanue.

Tanto en los días previos al 25 de mayo como en los días posteriores a él se desató una “actividad febril” sin precedentes en el centro de la Ciudad de Buenos Aires y, la Avenida de Mayo, alcanzó particularmente un nivel protagónico, siendo el “gran escenario” donde se volcaron todas las manifestaciones patrióticas. Así lo demostraba el Diario “La Prensa” del día 16 de mayo cuando, en una de sus notas periodísticas, aseveraba que en dicha avenida había “Brillantes iluminaciones” y “profusión de banderas competían en el comercio para presentar los frentes más vistosos”[6]. Ese mismo día, una entusiasta demostración congregó cerca de unos ocho mil jóvenes, quienes marcharon cantando la letra del Himno Nacional y “vivando a la patria y a la bandera” como respuesta a las manifestaciones sociales extranjerizantes y “frente a la Municipalidad la cabeza de la columna se detuvo y escuchó algunas palabras de aliento que le dirigió el Intendente Guiraldes”[7].

El 24 de mayo, justo un día antes del inicio de los festejos centrales, “millares de familias estacionadas en las aceras y en los balcones aplaudían y arrojaban flores a la cabeza de la columna, donde marchaban el General Álvarez y el doctor Zeballos. Las aclamaciones y la lluvia de flores arreciaron frente al Club del Progreso, que se hallaba repleto de damas. Hasta un cochero que se hallaba en ese lugar, entusiasmado, trepó al pescante del vehículo y aclamó con grandes voces a la patria y a la juventud”[8].

Podría decirse, en este sentido, que las manifestaciones que tuvieron lugar en las calles del centro de la Capital durante la semana de mayo de 1910 tuvieron dos vías de expresión: una expresión popular, consagrada al reparto de ropas y víveres, a funciones de teatro gratuitas, al lanzamiento de fuegos de artificio y cinematógrafos en diversos barrios de la ciudad[9], la cual procuraba sobre todo “limar las asperezas con los sectores sociales desposeídos”.

Mientras que la expresión oficial se centró en la llegada de renombradas figuras políticas internacionales, entre quienes se destacó la robusta figura de la Infanta Isabel de Borbón- tía del joven rey Alfonso XIII de España- además del arribo de las escuadras y divisiones militares de los países extranjeros que llegaron en los días previos para participar del gran desfile militar organizado sobre la Avenida de Mayo.

 

EL “REENCUENTRO” ENTRE ARGENTINA Y ESPAÑA

Los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo y el exitoso despliegue de la hispanidad registrado en la ritualidad ceremonial de la visita de la Infanta Isabel de Borbón fueron dos hechos que reforzaron los lazos entre Argentina y España, los cuales se encontraban debilitados desde la primera mitad del siglo XIX como consecuencia de la emancipación política de la metrópoli y por el discurso de la élite gobernante que consideraba a esa etapa de la historia como “oscura” y de la cual las nuevas generaciones debían distanciarse y diferenciarse si deseaban entrar en el camino de la modernidad y el progreso indefinido. Pero además, el elemento hispánico permitió la fusión de conjuntos heterogéneos –especialmente poblaciones de color – en el seno de la Nación

por la tradición, la lengua y el origen de su población, lo que los hombres de la Generación del ´80 han catalogado como “crisol de razas”. Esto puede observarse en el siguiente pasaje de “La Sud Americana” cuando la revista argumentaba en un pasaje del 25 de mayo que “Esta cruzada intelectual y moral de todas las razas llevada a cabo en loor á la civilización y gloria argentina, merece los mas elevados honores de la crónica porque es como la visión universal que á modo de epifanía se ha llevado entre nosotros. Cada uno de esos pro-hombres que nos contempló, estudió ó “vivió” tendrá entre nosotros un motivo interesante para su obra futura porque pocas naciones, como esta, pueden vanagloriarse de poseer un panorama de espíritu tan sugerente yproteico”[10]

El acercamiento entre los dos países se apoyaba en una nueva visión del pasado colonial sostenida, entre otros, por intelectuales como Ricardo Rojas y Estanislao Zeballos, a partir de una concepción genética de la Historia, orientada a facilitar la integración entre ambas naciones, en una relación consensuada y legítima. Así, pudo rescatarse “La generosidad de la Madre Patria que realizó el gigantesco alumbramiento y luego nos donó tierras, un sustrato racial europeo, estableciendo una comunidad indisoluble por la ascendencia racial, también “nos envió la evocación de sus heroicidades y de su sapiencia; del arte de sus hijos y el amor de sus mujeres; como fuerza de armonía y unión en una Nación constantemente renovada por el aluvión inmigratorio[11]. Como puede leerse en dicha cita, dentro de la prédica hispanista propia del nuevo siglo, cobró importancia la afirmación del origen español de nuestro país como momento fundacional, resurgiendo la figura de España como “madre” de las relaciones iberoamericanas, otorgándoles una identidad cultural, religiosa y lingüística propia. Este hecho puede verificarse con la visita que realizó la Infanta Isabel de Borbón (1851-1931) a Buenos Aires en mayo de 1910, quien fue agasajada por ser la principal representante de España- nuestra “Madre Patria”, erradicando a su vez la visualización de los españoles como elementos “ajenos y extraños” (como sintetizaba el recurrido lugar común), pero mucho más por ser una princesa. De este modo, el Estado argentino pudo “reconciliarse” con su pasado ya que, por primera vez, se incluyó el “Descubrimiento” y la “Conquista de América” como parte del relato oficial de la génesis de la Nación.

 

LA VISITA DE LA INFANTA ISABEL DE BORBÓN

Al arribar a nuestro país, la Infanta Isabel- apodada “La Chata” por la población madrileña- fue recibida con honores en la Dársena Norte del Puerto de Buenos Aires por el Presidente de la Nación Figueroa Alcorta, algunos miembros del Poder Ejecutivo Nacional, la Comisión del Centenario, el Intendente Municipal Manuel Guiraldes (1908-1910), el gabinete de ministros, junto con las fuerzas del Ejército y la Marina argentina. A ellos se sumaron las delegaciones de los once países extranjeros con sus correspondientes embajadores, entre quienes se contaban norteamericanos y alemanes. Tal como lo definió el Diario “La Razón” en un título del 25 de mayo, la presencia de la Infanta fue deslumbrante. “La Infanta reina en la Argentina”[12], definía el periódico en primera plana. Por aquellos días los porteños pudieron entrever el rostro Isabelino a su paso por las calles del centro de la ciudad, pero para ellos ocupar las calles significaba, además de una cortesía hacia la huésped, la manera de mostrar admiración y un medio de satisfacer la curiosidad que despertaba la principesca visitante. Era la primera vez que la integrante de una de las casas reinantes en Europa llegaba a la Argentina, y pese al republicanismo de la Carta Magna y al espíritu que se trataba de inculcar en las escuelas y en las universidades locales, ninguna capa social pudo residir el hipnotismo que emanaba de la monarquía.

Durante su estadía en Buenos Aires y en los días que antecedieron al desarrollo del acto central del 25 de mayo, la embajadora de la monarquía española se alojó en el “Hotel Majestic”, ubicado en la Avenida de Mayo al 1300. Además, tuvo el honor de inaugurar el edificio del “Palacio Vera”, sito en el Nº 767-777 de la misma arteria, entre las calles Chacabuco y Piedras. Seguidamente, fue invitada por el Presidente de la Nación a una residencia de gala en el “Teatro Avenida”, donde recibió tributo con una función de la clásica obra “La Verbena de la Paloma”, estrenada en el Teatro Apolo de Madrid el 17 de febrero de 1894 y dirigida por el compositor salamanquino Tomás Bretón.

 

LOS ACTOS CENTRALES DEL 25 DE MAYO

Los festejos centrales del Centenario, que tuvieron lugar el día 25 de mayo de 1910, comenzaron por la mañana con la formación de los llamados “batallones escolares”- compuestos por unos treinta mil alumnos pertenecientes a las escuelas públicas de la Capital Federal- los cuales se encontraban formando filas en la Plaza del Congreso, quienes cantaron el Himno nacional, primero, y luego el Himno a la Bandera alrededor de las nueve de la mañana. Al respecto, la revista “La Sud Americana” hizo referencia a este momento particular de la celebración cuando argumentaba que: “La fiesta preparada por los alumnos no sólo fue la mas simpática de todas, porque la infancia y la adolescencia le dieron vida, sino porque sintetizó mejor los anhelos purísimos del pueblo(…) Porque aquella multitud de niños con la fe virgen de sus almitas blancas, postrados de hinojos ante el altar de la patria, simbolizan algo excelso que no existe en el entusiasmo de una manifestación cualquiera, ni en cualquiera de las emociones colectivas. Quién sabe si aquella reunión pública, llena de encantos, preludió el valor y la felicidad de esas generaciones nuevas que, en la lucha de la civilización total por la gloria de la patria, infunden en las evoluciones de la vida moderna. Seguramente sí (…)”.

Los festejos continuaron luego con la colocación de la piedra fundamental del Monumento al Centenario- cuyo nombre oficial es “Monumento a la Carta Magna y las Cuatro Regiones Argentinas, y popularizado luego bajo el nombre de “Monumento a los Españoles”, obra de los escultores Agustín Querol y Cipriano Folguerolas y emplazado en la intersección de las Avenidas Sarmiento y Libertador, como símbolo del progreso del país. Al mediodía, se realizó el tradicional “Tedeum” en la Catedral Metropolitana con la presencia de todas las delegaciones oficiales y, por último, un gran desfile militar alrededor de la Plaza de Mayo en las horas de la tarde que contó con unos 20.000 hombres, entre efectivos argentinos[13] y extranjeros- que había sido adornada con palcos diferenciales para las autoridades del Ministerio del Interior, las jerarquías del Ejército Argentino, las familias de los descendientes de los guerreros de la Independencia y los guerreros del Paraguay- con la participación de las tropas de las delegaciones europeas visitantes, entre quienes se contaban franceses, austríacos, holandeses, italianos, japoneses, alemanes y portugueses. A colación, La escritora Delfina Bunge de Gálvez escribió en su “Diario Inédito” de 1910 los avisos publicitarios del Diario “La Prensa” promocionando los lugares privilegiados para observar aquel desfile: “Alquilo balcón” o “Alquílanse ventanas para ver el desfile”, “Astas para banderas de toda medida”, “Bandera de lana desde $3”, “Se alquila una terraza frente a la Plaza del Congreso”, “Se necesitan señoritas que tengan buena letra, para la venta de diplomas en las exposiciones, entre otros”. Y mas adelante contaba que “La Plaza de Mayo era una sola y rumorosa mancha negra. Las tropas entraban por Victoria y desfilaban por Balcarce ante la tribuna oficial, seguían por Rivadavia y Bolívar, entre espesos cordones de público que las aclamaba incesantemente”[14].

Luego del desfile militar y hacia el atardecer se iluminaron generosamente con guirnaldas de lamparillas eléctricas, las ventanas, las puertas y las molduras de los principales edificios construidos en sobre la Avenida de Mayo, entre las últimas décadas del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. Aquel día, la población porteña se volcó sobre las calles del centro de la ciudad, impidiendo la circulación de los medios de transportes. Buenos Aires nunca había asistido a una fiesta de tal magnitud y la mayoría del público se sintió satisfecho y orgulloso de aquella jornada.

 

*BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA:


[1] La frase fue extraída de la revista “La Ilustración Sud Americana”, Revista quincenal ilustrada de las Repúblicas Sud Americanas. Buenos Aires, 25 de mayo de 1910.
[2] Buena parte de las disposiciones de la Ley Nacional, sancionada por ambas cámaras el 8 de febrero de 1909, que establecía la conmemoración patria, se referían a Buenos Aires. En el articulo 1º se disponía “La erección en la Plaza de Mayo de un monumento conmemorativo, la apertura, el ornato de una plaza frente al edificio del Congreso Nacional con dos monumentos conmemorativos, la erección en varios lugares y plazas de la ciudad de monumentos dedicados a España, a Mariano Moreno, a Bernardino Rivadavia, al Almirante Brown, al General Alvear, a Pueyrredón y a los ejércitos de la Independencia (…)”. En Centenario argentino. Álbum historiográfico de Ciencias, Artes, Industria, Comercio, Ganadería y Agricultura. 1810-1910. Ediciones Cabral, Font y Cía, Buenos Aires, s/f.
[3] La presencia de figuras como el escritor Anatole France, el historiador español Rafael Altamira, el dramaturgo Ramón del Valle Inclán y el sociólogo italiano Enrique Ferri marcó en el pensamiento de los intelectuales locales una sensible influencia. En Radovanovic, Elisa; “La Avenida de Mayo”, Editorial Guillermo Kraft, Buenos Aires, 1955, p. 140.
[4] Ejemplo de ellos fueron el escritor Anatole France, el político francés Georges Clemenceau, el periodista Jules Huret y el jurista español Adolfo Posada, de militancia socialista.
[5] En “El Imparcial”, 1º de marzo de 1910, Madrid. España.
[6] En “Los adornos de la ciudad”. En “La Prensa”. 16 de mayo de 1910.
[7] En “Patriótica actitud de la juventud”. En “La Prensa”. 16 de mayo de 1910.
[8] En “Manifestación patriótica de ayer”. En “La Prensa”. 24 de mayo de 1910.
[9] El cinematógrafo entra a difundirse en Buenos Aires en 1908. Por esta fecha, y según el dato que ofrece la Memoria Municipal “Se han instalado veintitrés en locales especiales, y diecisiete en bares, confiterías y al aire libre. Pero puede afirmarse que es en la Avenida de Mayo donde el arte de la pantalla alcanza su máxima aceptación, y tanto, que se ofrecen películas hasta en los comedores de los hoteles”. Uno de esos cinematógrafos fue el llamado “Salón Colón”, ubicado en la Avenida de Mayo 1499. En Llanes, Ricardo, ídem, p. 206.
[10] En Revista “La Ilustración Sud Americana”, 25 de mayo de 1910.
[11] Ídem, 25 de mayo de 1910.
[12] En “La Ilustración Sud Americana”, ídem, 25 de mayo de 1910.
[13] Como dato curioso, algunos regimientos desfilaron en provocación de notable curiosidad, pues los soldados lucían los uniformes originales de las unidades que vistieron en mayo de 1810, como los “Patricios”, “Arribeños”, “Pardos” y “Morenos”, entre otros. En Llanes, Ricardo; ídem, p. 149.
[14] Frydenberg, Julio y Rufo, Miguel; “La Semana Roja de 1909”, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1992, pp. 17-19