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jueves, 25 de mayo de 2023

REGALO : No sé estila, pero me gusta dejar algún que otro regalo en fechas patrias


RELATOS Y ÚLTIMOS REGALOS A LOS LECTORES:
LA MASACRE DE LA ETNIA PILAGÀ Hace unos años (mas de diez) una pareja me levantó en Cafayate y me llevó a Tucumán, en su vehículo. Ellos me preguntaron por que los individuos de nuestras etnias eran tan reservados, tan callados, tan tristes y les respondí que era lógico en pueblos perseguidos y masacrados (se referían a los pueblos del norte de nuestra provincia de Neuquén y a la que habían conocido en todo el Norte Argentino). Me respondieron a coro: Pero eso paso hace mas de 100 años. Les dije que lamentaba contra decirlos, pero eso paso hasta hace menos de 60 años en nuestro país y no solo en la Gran Región del Chaco Argentino (que incluye, pero es mucho mas grande que la Provincia del Chaco). Luego les relaté la experiencia de mi tía, con los aborígenes de la Isla El Cocal frente a la ciudad de Reconquista en la Provincia de Santa Fe y la propia en relación con el mismo lugar, cuando era empleado del Ministerio de Salud de esa Provincia: Los originarios, al ser preguntados sobre su idioma, que en realidad era una variante del guaraní (de las islas del Río Paraná), contestaban que hablaban el idioma Santafé, para tapar o intentar tapar el origen del mismo. Lo lamentable es que en 1982 fueron obligados a dejar las islas y radicados en una reserva al norte de la ciudad de Tostado en la Cuña Boscosa Santafesina (que ya había dejado de ser boscosa para esas épocas, para transformar la tierra en zona de cultivo, que demoró menos de cinco años en deteriorarse hasta los extremos de ser casi un desierto polvoriento) y de la que desaparecieron en poco tiempo, sin que se haya logrado ubicarlos, que puede ser considerado como una masacre, cuando menos cultural. La semana pasada, un joven antropólogo me llevo desde Coronel Moldes hasta Alemanía (asi como se pronuncia, con tilde en la i), donde yo quería pasar dos días. Previamente paramos en una institución terciaria donde se forman docentes y dio clases, para seguir rumbo a Cafayate, luego de dejarme en mi destino. Mientras viajábamos me contó su clase y la que tenia preparada para Cafayate, que trataba sobre la masacre de La Bomba, pensando que no sabia nada del tema. Su objetivo era que sus alumnas se encuentren preparadas para recibir en las aulas a los pequeños de la etnia Pilagá, que llegan sin casi hablar en Castellano y puedan desarrollar su tarea, pensando en el incidente. Me llama mucho la atención, cuando se producen estas coincidencias, porque me recuerdan que siempre se debe seguir insistiendo en el tema, para que nadie se asombre, sobre las causas profundas de ese tipo de costumbre introspectiva de nuestros pueblos originarios. http://indigenas.bioetica.org/archi/masacre.htm 
RELATO: LADRI Pude ver bastantes (para mi gusto) en diversas actividades, en turismo se observan muchos, pero los que me llamaron la atención y no causaron ese rechazo del que se siente estafado o robado los pude conocer en la terminal de La Paz-Bolivia y eran unos chicos apenas salidos de la adolescencia, que delataban su procedencia en todo, por sus ropas, por sus gestos, por hablar fuerte, porque sobraban a sus interlocutores discretamente, pero como norma, ya que era parte importante de su bagaje cultural y educativo. Estos argentinos deambulaban por la terminal portando una gran caja de cartón y ofertando emparedados vegetarianos, con mucho éxito, porque vendían todo durante la mañana y hacían lo propio durante la tarde. El precio era accesible, ya que cualquiera cuenta con cinco bolivianos en su bolsillo. Durante diez días, de mañana o de tarde, los veía pasar con su gran caja. Mi presencia en el lugar de forma tan repetida obedecía a la enfermedad (intoxicación por productos que no conservaron la cadena de frío, lo que se explica en otro lugar) que cursaba en esos días, ya que, para no estar todo el tiempo en mi alojamiento diseñaba distintos trayectos que contaban con acceso a un baño cada tres o cuatro cuadras y por ese motivo, cuando usaba un trayecto u otro, terminaba en el lugar mencionado. Cuando me encontraba mejor y pude viajar hacia la frontera de Villazón-La Quiaca, no quise quedarme con la intriga y, aunque llevaba los alimentos que me permitía mi estado, compre dos de los productos de esos muchachos, que venían envueltos en papel film, siendo que previamente le había preguntado a una señora que se encontraba sentada a mi lado, mientras esperábamos abordar el micro, si quería probar los emparedados. Solo le puse la condición que abra el paquete y me muestre el contenido. Cuando lo hizo pude observar una hoja de lechuga y dos rodajas finas de tomate. Sin nada mas. Aunque la mujer se rió con el incidente, me sentí en la obligación de pagarle una comida en el viaje. 
Tomado de https://guillofcasustentableecoturismo.blogspot.com/2018/10/apendice-del-libro-de-la-tribu-urbana.html
CON NUESTRO AGRADECIMIENTO.
Imagen de https://compartirpalabramaestra.org/articulos-informativos/una-biblioteca-virtual-con-132-libros-didacticos-para-docentes


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