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jueves, 22 de julio de 2021

VINCULACIONES ENTRE LA ANTROPOLOGÍA Y LA HISTORIA

 

VINCULACIONES ENTRE LA ANTROPOLOGÍA Y LA HISTORIA

 

(Trabajo en elaboración, esperamos tener el libro terminado para fin de año o principios del próximo)

 

Por Guillermo Fernando Cámara

 

TEMARIO DE ANTROPOLOGÌA:

ÌNDICE E INTRODUCCIÒN

ÍNDICE

CAPÍTULO I

Pensamiento Mítico.

Ciencias Sociales y observación Participante.

Antropología y Educación 1.

Antropología y Educación 2.

Antropología Educativa y Pedagógica.

¿Qué es la Antropología?

Claves de antropología.

 

CAPÍTULO II

El hombre como ser social y generador de la cultura. Grupos sociales.

Concepto de Cultura

Fenómenos de la cultura.

Cultura, subcultura o contracultura.

Etnocentrismo y relativismo cultural.

Los universales de la cultura.

El cambio cultural.

 

CAPÍTULO III

Diversidad sexual y equidad.

Antropología indigenista.

Antropología y las relaciones interculturales.

Explicaciones al tabú del incesto

Las sociedades tribales

El liderazgo. Los órganos colegiados

Formas de organización de la sociedad tribal

CAPÍTULO IV

 

Los estados. Del Estado antiguo al Estado moderno

La cibercultura. La mundialización.

La antropología contemporánea en el mundo digital.

Inteligencias colectivas..

Ecologia cultural

 

CAPÍTULO V

Antropología Económica.

Orientación sustantivista.

Orientación formalista.

Otras orientaciones.

La producción.

La distribución de bienes y servicios

Ecología Cultural

 

CAPÍTULO VI

Geografía Histórica. Antropología Histórica. El otro social. Pautas culturales

Situación Histórica de las Comunidades.

Situación Histórica de los grupos

El imaginario y la emoción

 

CAPÍTULO VII

Historia Oral. La Verdad. La Verificación de Fuentes

Vínculos entre Antropología e Historia.

Vínculos entre Antropología y Geografía.

Lo natural y lo cultural.

De la Cultura y la Educación.

 

INTRODUCCIÒN

 

Existen personas que se resisten, terminantemente, a vincular la Historia a otras disciplinas sociales, en especial a la Antropología (pero ya charlamos sobre Geografía Humana y lo repetimos en este escrito) y puede no entenderse el motivo o se puede creer que algún presunto especialista se niega a contaminar su disciplina, pero no se trata de eso, absolutamente, se trata del intento de preservar lo fáctico y el estudio memorístico, como forma de introducirse en Historia (y puede ser que ello ocurra en personas que, dado que lo consideran un pasatiempo, puedan creer que es mucho esfuerzo el aprender nuevos enfoques), pero, en general, las Ciencias sociales son interdependientes y necesitan aplicar y prestarse enfoques y métodos entre ellas, para arribar a resultados objetivos.

Igual manifestación se me hacía en un grupo, por parte de una persona que se manifestaba como profesor, cuando era notorio que se trataba de un troll. Más si uno observaba que reaccionaba exageradamente ante las interrelaciones, el análisis del pensamiento mítico y el descubrimiento de la falacia del esoterismo y la intervención de otro tipo de presuntos seres en la construcción de culturas ancestrales. Esa persona reclamaba: ¡Para cuando nuestra Historia! desconociendo que escribimos de ella desde que nos iniciamos en esto (a los 20 años), pero nunca caímos en la trampa de la falacia o el negocio.

Lo que estamos ofreciendo con Geografía y con Antropología son las aristas, para aplicar los enfoques, sin perder los orígenes y comportarnos como profesionales.

 

La Antropología Histórica, un vehículo para estudiar a la sociedad

Publicado el 26 de septiembre de 2014

Dra. Ana María Lorandi, Dra. María Laura Salinas, Dra. María Silvia Leoni y Dra. Mariana Giordano.

Desde una mirada que busca unir teórica y metodológicamente a la historia con la antropología, la doctora Ana María Lorandi (Universidad de Buenos Aires – CONICET) explica cómo surgió la Etnohistoria o la Antropología Histórica para estudiar a los grupos y comunidades. En el marco del XXXIV Encuentro de Geohistoria Regional, hizo un repaso por el desarrollo epistemológico de las ciencias sociales y humanidades.

“¿Qué puede esperar la sociedad de nosotros y de nuestros saberes? ¿Qué entendemos cuando hablamos de Etnohistoria? ¿Pertenece a las ciencias sociales o a las humanidades?”, con esos interrogantes inició su exposición la investigadora y académica de gran trayectoria, en una ponencia que cautivó la atención de un público compuesto por docentes, investigadores, becarios y estudiantes.

Dentro de las humanidades históricamente estuvieron presentes la filosofía, la historia, el arte, entre otras disciplinas, que constituyeron campos en donde predominaba la especulación, la descripción y la imaginación. “Ésta fue contrapuesta a las ciencias duras y a la rigurosidad que se pretende; estos estereotipos se han matizado, pero aún existen y condicionan las políticas académicas”, expresó Lorandi.

Es así que repasó, rápidamente, cómo fue el trayecto que transitaron distintas ciencias sociales hasta alcanzar el status científico. La sociología, que surge como una reflexión del comportamiento social pero que luego va tendiendo a cuantificar a los hechos sociales. Por su parte la geografía, con una fuerte base en estadísticas y datos medibles, incorpora la influencia de los actores sociales como factores susceptibles de modificar al medio ambiente.

La historia tiene su propio derrotero, al pasar de ser una disciplina enfocada en la historia colonial, a ser una historia social, con una profunda influencia en el siglo XX de la sociología. La antropología, con un surgimiento a partir del descubrimiento del Otro social, de aquel sujeto o comunidad que responde a pautas culturales diferentes a las de la civilización occidental y que debe ser conocido.

“Los antropólogos insertos desde las aldeas transmitían cómo eran las pautas culturales y el universo simbólico de esos hombres”, explicó. Sin embargo, no se consideraba su trayecto histórico, eran sujetos “sin historia”. De manera que esas pautas culturales parecían ser concebidas como una superestructura que tenía su propia dinámica, sin pensar en los hombres que los compartían o producían.

Entonces, cuál es el papel de la Antropología Histórica en este contexto, se preguntó la investigadora. "Se trata de un abordaje más complejo que la recuperación de un relato, se trata de reconstruir esa historia”, expresó. “Las poblaciones indígenas fueron el objeto pasivo de la historia, porque no tenían pasado o era olvidado por los pobladores locales”.

En América, la reivindicación de estas comunidades le correspondió a la antropología, que buscó la esencia de la cultura y realizó una reelaboración de las relaciones interétnicas, tomando modelos teóricos y metodológicos de las ciencias sociales y las humanidades. Además, la investigadora agregó que se trata de una disciplina inclusiva.

“El dilema es llamarlo Etnohistoria o Antropología histórica”, expresó la investigadora. “Se utiliza el término etnia cuando se refiere a hábitos y costumbres de indígenas pero no cuando se estudian a pueblos colonizadores, aunque no sea etimológicamente correcto”, agregó. Esto que puede parecer un tecnicismo constituye una limitación, porque la Antropología Histórica busca estudiar a diferentes grupos sociales, ya sean indígenas o no.

En este sentido, la Antropología Histórica trasciende esa noción de “etnia” y tiene un sentido más amplio. “Descubre cómo estudiar esos otros segmentos, es decir que la sociedad no indígena puede ser analizada desde la Antropología Histórica, es el vehículo para estudiar a la propia sociedad, con aborígenes si los hay”, explicó la doctora. Tal es así que se abordan determinadas comunidades o grupos, siempre bajo la premisa de situarlos históricamente, y privilegiar el análisis de los hábitos, imaginarios, símbolos, rituales, estructuras de parentesco, etc.

“La antropología ha provisto a la historia de categorías y conceptos de gran valor, como ser principalmente el de cultura, además de imaginario y de introducir la emocionalidad”, dijo Lorandi. La historia tiene la particularidad de necesitar intermediaciones, como ser documentos, archivos y diversas fuentes, y la antropología se nutre del testimonio directo, pero en este maridaje entre las dos disciplinas el testimonio oral debe controlarse con el criterio de verdad a través de los documentos.

“Antes la historia se reconstruía desde arriba para abajo, predominando las elites, ahora ya no se interesa solo por aquellos actores que ocuparon el primer plano de la escena política. Esto permitió replantear los fluidos vínculos entre Antropología e Historia, que originalmente se constituyen como disciplinas diferentes”, concluyó la investigadora...

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NORDESTE.CONICET.GOV.AR

nordeste.conicet.gov.ar

 

TEMAS DE ANTROPOLOGÌA 1 : PENSAMIENTO MÍTICO

Tener una fecha, para recordar el inicio del genocidio, equipararla con nuestras Fiestas Patrias, luego cambiarle el nombre, porque no es políticamente correcto, para hacerla mas benigna, sin suprimirla, para no ofender, es lo mas parecido al Pensamiento Mítico, que se me puede ocurrir

EL PENSAMIENTO SALVAJE

Pensamiento salvaje (o mítico) y científico coexisten en la actualidad de acuerdo a lo que nos enseña el maestro de la Antropología del Siglo XX Claude Lévi-Strauss (1), en contraposición a la postura positivista o determinista. No existe una evolución donde uno se encuentre primero y otro (producto de la misma evolución) se presente luego de aprender, para aprehender. Todos tenemos la posibilidad de orientar nuestra forma de pensar desde una base mítica o desde una base científica. Hasta ese momento somos iguales, como acostumbraban decirme algunos colegas. Mas tarde o mas temprano se diferenciaran siguiendo un sistema de valores próximo a lo religioso o apegado a la ciencia. El entorno condiciona cualquiera de las posturas de igual forma. El formalismo no integra decididamente el campo de uno u otro, porque lo formal es común a los dos pensamientos, de lo que se infiere que existen formalidades para los dos tipos de pensamiento. Donde se diferencian es en la comprobación de los dichos, donde uno apela a la fe, el otro apela a varias fuentes o a la posibilidad de repetir fenómenos.

JUEVES, 7 DE MARZO DE 2013

SIST III - Levi-Strauss, C. El Pensamiento Salvaje. México: FCE, Caps. 1, 2 y 3.

Guía n°4 y también en prácticos.

Levi-Strauss, C. El Pensamiento Salvaje. México: FCE, Caps. 1, 2 y 3.

CAPITULO 1: LA CIENCIA DE LO CONCRETO

¥ Conocimiento exhaustivo de plantas y animales. No se debe solo al interés del indígena por su utilidad, sino en el deseo innato y universal del conocer.

¥ Contacto íntimo entre el indígena y el medio, un conocimiento tan sistemático no puede deberse exclusivamente a su utilidad practica è se los utiliza o declara útiles porque primero se las conoce, y no al revés. El objetivo primero de conocer corresponde a necesidades intelectuales è busca introducir un comienzo de significados en el universo mediante agrupaciones de cosas y de seres.

La EXIGENCIA de ORDEN se encuentra en la base de TODO pensamiento.

¥ Entre MAGIA y CIENCIA la primera diferencia seria que una postula un determinismo global e integral, mientras que la otra opera distinguiendo niveles, solamente algunos de los cuales admiten formas de determinismo que se consideran aplicables a otros niveles.

¥La necesidad de organización es una necesidad común al arte y a la ciencia. La magia no es una forma primera de la ciencia, el pensamiento mágico forma un sistema bien articulado, independiente del pensamiento científico. MAGIA y CIENCIA son dos modos distintos de conocimiento, pero una NO antecede a la otra.

¥Hay dos modos distintos de pensamiento científico: uno ajustado a la percepción e imaginación y el otro desplazado.

¥Toda clasificación es superior al caos. Una clasificación, aunque el nivel de las propiedades sensibles, es una etapa hacia un orden racional.

¥CIENCIA DE LO CONCRETO: los ritos y mitos ofrecen como lazos principales el preservar modos de observación y reflexión que estuvieron adaptados al descubrimiento que autorizaba la naturaleza, a partir de la organización y explotación reflexiva del mundo sensible en cuanto sensible.

*BRICOLAGE è ciencia primera è reflexión mítica è bricolage intelectual.

*BRICOLEUR è no tiene un proyecto definido, no subordina el proyecto a la obtención de materias primas.

¥El MITO esta a mitad de camino entre un precepto y un concepto.

¥SIGNO:

- Intermediario entre la imagen y el concepto.

- SDO-STE

- Es concreto como la imagen, pero referencial como el concepto.

PENSAMIENTO BRICOLEUR

PENSAMIENTO INGENIERO

*Más acá. Percepción sensorial.

*Opera por medio de signos.

*Sin proyecto previo.

*Elementos limitados.

*STES

*Parte del ACONTECIMIENTO para llegar a la ESTRUCTURA.

*Reflexión mítica.

*Más allá. Conceptos.

*Opera por medio de conceptos.

*En vista a un proyecto.

*Elementos ilimitados.

*SDOS

*Parte de la ESTRUCTURA para llegar al ACONTECIMIENTO.

Estos dos hacen caminos simétricos e inversos.

¥EL PMTO. Mítico construye conjuntos estructurados a partir de residuos o restos de acontecimientos.

¥Tanto el PMTO. Bricoleur como el del ingeniero son igualmente válidos, no se trata de dos fases o etapas de evolución del saber.

Pensamiento científico y salvaje son las modalidades de un mismo pensamiento.

¥El ARTE se inserta a mitad de camino entre el PMTO científico y el mítico. El artista tiene algo de sabio y algo de bricoleur: con medios artesanales confecciona un objeto material que es al mismo tiempo objeto de conocimiento.

TODA obra de arte es un « modelo reducido » de la realidad (ya sea por la escala o por las propiedades sensibles).

A diferencia del modelo real, en el modelo reducido el conocimiento de todo precede al de las partes.

El modelo reducido compensa la renuncia a las dimensiones sensibles mediante la adquisición de dimensiones inteligibles.

Una obra de arte puede condensar muchos SDOS.

¥ El arte opera de manera SIMETRICA e INVERSA a como lo hace la ciencia. El arte reproduce, la ciencia produce.

¥La relación de prioridad entre estructura y acontecimiento se manifiesta de manera simétrica e inversa en el bricolage y en la ciencia. Aquí el arte ocupa una posición intermediaria. El artista une conocimiento interno y externo, un ser y un devenir, hay una unión en la obra de arte entre el orden de la estructura y el del acontecimiento.

La obra de arte parte de un conjunto de uno o carios objetos al cual la creación estética confiere un carácter de totalidad. Poner de manifiesto una estructura común. El mito recorre el mismo camino pero en el otro sentido: utiliza una estructura para producir un objeto absoluto. Así el ARTE, procede de un conjunto (objeto + conocimiento) y se lanza al descubrimiento de su estructura; el MITO parte de una estructura, por medio de la cual emprende la construcción del conjunto (objeto + acontecimiento)...

CAPITULO 2 : LA LÓGICA DE LAS CLASIFICACIONES TOTÉMICAS

¥Las imágenes simplificantes del mito, os materiales de bricoleur, son definibles mediante un doble criterio: HAN SERVIDO y PUEDEN TODAVÍA SERVIR. Ni unos ni otros provienen del DEVENIR puro.

No son materiales brutos, sino productos ya trabajados.

¥Todo ordenamiento puede expresarse en relaciones rigurosas entre sus partes, relaciones que no tienen mas contenido que el ordenamiento mismo ð LÓGICA CONCRETA.

Identificación con seres que el pensamiento indígena carga de significación. El sentimiento de identificación y parentesco es mas profundo que la noción de las diferencias.

El saber teórico no es incompatible con el sentimiento. Las relaciones concretas entre el H y los seres vivos colorean, a veces, con sus matices afectivos.

¥El « salvaje no es un H apenas salido de la condición animal, ni mucho menos tiene una conciencia animada por la afectividad y ahogada en la participación.

¥Clasificaciones indígenas ð son metódicas y están fundadas en un saber teórico solidamente armado.

¥Para identificar correctamente los MITOS y RITOS, es indispensable la identificación precisa de las plantas y de los animales de que se hacen mención, o que son utilizados, directamente en forma de fragmentos o despojos.

¥Los elementaos de la clasificación no son constantes, solo lo son las relaciones. Hay que saber que, también, que papel les atribuye cada cultura en el seno de un sistema de clasificaciones.

Los términos jamás poseen significación intrínseca : su significación es de « posición », función de la historia y del contexto cultural, por una parte, y por otra parte, de la estructura del sistema en que habrán de figurar. Cada detalle en distintas culturas, será interpretado de diferentes maneras...

Capitulo 3: los sistemas de transformaciones.

Las lógicas prácticas teóricas que rigen la vida y el pensamiento de las sociedades llamadas primitivas, están movidas por la exigencia de SEPARACIONES DIFERENCIALES.

Las separaciones (y no su contendido) forman una vez que existen, un sistema utilizable.

TOTEMISMO: no es una institución autónoma definible por características intrínsecas, sino que corresponde a algunas modalidades arbitrariamente aisladas de un sistema formal, cuya función es la de garantizar la convertibilidad ideal de los diferentes niveles de las realidades sociales. Hay una socio-lógica (como dice Dukheim)

Operador totémico: media entre la naturaleza y la cultura.

Durkheim y Malinowki: intentaron confiar al totemismo en una sola de esas dimensiones (o de la naturaleza o de la cultura) siendo que el mismo es ante todo medio de trascender su oposición.

El sistema mítico y las oposiciones a las que da lugar sirven para establecer relaciones de homología entre las condiciones naturales y las condiciones sociales.

Condiciones naturales: no tienen existencia propia sin funciones de las técnicas y del género de vida de las poblaciones que las definen y les dan un sentido, aprovechándolas en una dirección determinada.

La naturaleza no es contradictoria en sí misma, sino que puede serlo en los límites de la actividad humana particular que se inscribe en ella.

Las relaciones del hombre con el medio natural desempeñan el papel de objetos de pensamiento: el hombre no las percibe pasivamente, las tritura después de haber reducido a conceptos, para desprender de ellas un sistema que nunca está predeterminado: la misma situación presenta a varias sistematizaciones posibles.

Los fenómenos naturales no son lo que los mitos tratan de explicar, sino aquello por medio de lo cual los mitos tratan de explicar realidades que o son de orden natural, sino lógico.

PRIMADO DE LAS INFRAESTRUCTURAS

El totemismo funda una ética al prescribir a prohibir conductas. Las poblaciones pueden tener muchas formas distintas. Prohibiciones o prescripciones se nos manifiestan como medios, teóricamente equivalentes, para “significar la significación”, en un sistema lógico en el que los espacios consumidos constituyen, en todo o en parte, los elementos.

La división natural y la división social son homologas y la elección de una división en un orden implica la apropiación de la división correspondiente en el otro, además como forma privilegiada...

La Teoría Anarquista del Conocimiento de Feyerabend

Chalmers dedica un capítulo a Feyerabend, en el que resume y valora los rasgos claves de su postura expuesta en el libro Against Method.

Todo vale

Feyerabend hace una enérgica defensa de la afirmación de que ninguna de las metodologías de la ciencia hasta ahora propuesta ha tenido éxito, ya que esas metodologías, según defiende, son incompatibles con la historia de la física.

Mantiene, de forma convincente, que las metodologías de la ciencia no han proporcionado reglas adecuadas para guiar las actividades de los científicos, y sugiere que, dada la complejidad de la historia, es muy poco razonable esperar que la ciencia sea explicable sobre la base de unas cuantas reglas metodológicas.

La idea de que la ciencia puede y debe actuar de acuerdo con reglas fijas y universales es tan poco realista como perniciosa. Es poco realista porque tiene una visión demasiado simple de los talentos del hombre y de las circunstancias que fomentan o provocan su desarrollo. Es perniciosa porque el intento de aplicar las leyes está abocado a incrementar nuestra cualificación profesional a expensas de nuestra humanidad. Además es perjudicial a la ciencia porque pasa por alto las complejas condiciones físicas e históricas que influyen en el cambio científico. Hace que la ciencia sea menos adaptable y más dogmática.

Dada la complejidad de cualquier situación realista en la ciencia y la imprevisibilidad del futuro por lo que se refiere al desarrollo de una ciencia, no es razonable esperar una metodología que determine que, dada una situación, un científico racional debe adoptar la teoría A y rechazar la teoría B, o preferir la teoría A a la teoría B...

Dualismo Y Pensamiento Salvaje

A. El etnocentrismo de las ciencias sociales

El subjetivismo es el acto de referir la realidad al yo: un sujeto se convierte en centro de referencia de todo lo existente. Es una conducta que acompaña ineluctablemente al animal sensitivo, incapaz de prescindir de sí. Lo muestra el simple hecho de tender la vista alrededor en un campo abierto, cuando la línea imaginaria del horizonte sitúa en el centro exacto de un círculo al observador, tanto si está en reposo como si está en movimiento. Lo muestra también el recuerdo de episodios vitales anteriores, porque entonces todos los seres de la memoria se organizan asimismo en torno a un eje central, que es el individuo que recuerda. Y los sueños, que son el modelo de todas estas experiencias, pues cada hombre es en ellos el protagonista imprescindible.

La religión mantiene al creyente en esta convicción, en tanto que, no sin excepciones notables, la ciencia y la filosofía procuran alejarlo de ella con el fin de alcanzar un punto de vista universal desde el que, trascendiendo al animal sensitivo, observar la realidad sin que el observador la remita a sí mismo. Pero éste es un ideal no siempre logrado. La astronomía ptolemaica, por ejemplo, ofrecía al medieval la confirmación de su propia espontaneidad perceptiva demostrándole que el suelo firme sobre el que se erguía era verdaderamente parte de un planeta inmóvil alrededor del cual daba vueltas uniformes la solemne cúpula universal. Las ciencias del hombre han actuado del mismo modo. Largamente dominadas por la tesis evolucionista, han solido ofrecer al observador europeo el firmamento de las culturas humanas como reliquias de un pasado ya extinguido y superado. La ciencia acudía así a refrendar lo que su superioridad técnica para el dominio le había ya demostrado, convirtiendo las creencias, mitos, modos de organización, equipamiento técnico… de otras culturas en supervivencias de otros tiempos. La antropología reproducía al colonialismo...

(1) DESCARGAR EN

[PDF] EL PENSAMIENTO SALVAJE CLAUDE LÉVI-STRAUSS

https://uacmimich.files.wordpress.com/.../el-pensamiento...

(2) VER EN

http://resumenesantropologia.blogspot.com/.../sist-iii...

(3)https://filotecnologa.wordpress.com/.../la-teoria.../

(4) VER COMPLETO EN http://efrueda.com/textos/dualismo-y-pensamiento-salvaje

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TEMAS DE ANTROPOLOGÌA 2 : CIENCIAS SOCIALES Y OBSERVACIÓN PARTICIPANTE

ANTROPOLOGÍA, CIENCIAS SOCIALES Y OBSERVACIÓN PARTICIPANTE

Ya nos referimos con anterioridad a esas recriminaciones que se nos hicieron en algún momento, teóricamente por "no hablar" y todos sabemos que un profesor habla mucho dentro y fuera de las aulas, pero no era esto el motivo del reclamo. En realidad el reclamo obedece a una supuesta necesaria aclaración sobre nuestra investigación, cuando se estaba desarrollando (luego necesito de otros tres años de trabajo de gabinete), donde es imposible saber cuestiones específicas de las mismas, porque todo se encuentra en desarrollo y las Hipótesis se deben contrastar con la realidad, cosa difícil de entender, para personas no iniciadas en la investigación, que es para quienes escribimos todo un libro.

PERO QUE ES LA OBSERVACiÓN PARTICIPANTE?

"...La contrastación de hipótesis, por supuesto, sólo tiene sentido cuando previamente se ha generado un corpus teórico fundamentado sobre un fenómeno sociocultural específico, y se tienen a la vez sobradas sospechas para creer que dicho corpus puede ser válido para comprender y/o explicar el mismo fenómeno en contextos distintos o bien otros fenómenos de naturaleza parecida. Si en antropología y, en general, en las ciencias sociales escasean los estudios que siguen la lógica de la contrastación es, entre otras razones (como la asociación que comúnmente se establece entre la puesta a prueba de hipótesis y los planteamientos positivistas), porque no suelen abundar las teorías suficientemente fundamentadas, y no porque la metodología etnográfica sea inadecuada para ello. Es cierto que, frente a lo que ocurre con los experimentos, en las investigaciones etnográficas no se pueden manipular las variables, pero -como dicen Hammersley y Atkinson (1994: 38-39)- lo que se pierde en éste se gana en otros aspectos, ya que los procesos sociales se observan tanto en situaciones cotidianas como en situaciones especialmente preparadas para la investigación (las entrevistas, los grupos de discusión o las encuestas), con lo que se minimiza el peligro de que los resultados sólo sean aplicables a estas últimas; de igual modo que el uso que se hace en la etnografía de múltiples fuentes de información disminuye la eventualidad de que las conclusiones sean dependientes de los efectos originados por la idiosincrasia de una determinada técnica de producción de datos o de un determinado tipo de situación 'natural'. No en vano, la etnografía (y, dentro de ella, la observación participante) se empeña en abordar una misma realidad desde «tantas facetas como sea posible», tal como Berreman afirma en el párrafo que se reproduce a continuación:

«La observación participante se refiere a la práctica que consiste en vivir entre la gente que uno estudia, llegar a conocerlos, a conocer su lenguaje y sus formas de vida a través de una intensa y continua interacción con ellos en su vida diaria. Esto significa que el etnógrafo conversa con la gente, trabaja con ellos, asiste a sus funciones sociales y rituales, visita sus casas y les invita a la suya, es decir, está presente en tantas situaciones como sea posible, aprendiendo a conocerles en tantos ambientes y desde tantas facetas como pueda» (Berreman 1968: 337).

Todo esto, que afecta -¡cómo no!- a las investigaciones exploratorias, se puede predicar igualmente de las que siguen la lógica de la puesta a prueba de teorías. En cualquiera de los dos casos, la etnografía ofrece mayores garantías de validez que otros métodos de investigación que se basan en el empleo de una modalidad exclusiva de técnicas. A este respecto, voy a traer a colación un estudio que fue presentado en Ávila dentro de un curso de la UNED celebrado en 1993. El estudio -según se nos contó- había sido encargado por la Comunidad de Madrid con el fin de comprobar la viabilidad o no de un programa de intervención que se tenía previsto implementar en el ámbito de la rehabilitación de drogodependientes: la idea era favorecer su reinserción sociolaboral mediante la creación de cooperativas de trabajo mixtas, es decir, compuestas tanto por drogodependientes como por personas en paro que no hubieran tenido contacto alguno con el mundo de las drogas; y fue realizado sobre la base de varios grupos de discusión cuyos miembros diferían entre sí según la edad, el género, la ideología política o el status socioeconómico. El análisis de sus discursos dejó ver la existencia de una visión tan negativa, unitaria e intransigente con relación a los drogodependientes y una oposición tan rotunda a la perspectiva de entrar a formar parte de tales cooperativas, que en el informe de la investigación se concluyó que la idea era inviable, pues no se iba a encontrar gente dispuesta a participar en ellas. Ahora bien, si se tiene en cuenta que los grupos de discusión lo que permiten conocer son las representaciones sociales habidas en torno a un tema y, que por la propia dinámica de los grupos, esas representaciones tienden a conformarse a la que es dominante en el medio social al que pertenecen sus integrantes, uno se puede permitir cavilar que las deducciones hubieran sido diferentes si se hubiera recurrido a otras técnicas de investigación, primero, porque el discurso colectivo no siempre coincide con el individual y, principalmente, porque no es legítimo presuponer de entrada que los comportamientos se van a ajustar estrictamente a alguno de los dos (😎.

Y si los grupos de discusión engendran un discurso que, como he indicado, termina conformándose a las cosmovisiones socialmente aceptadas en el medio cultural al que pertenecen sus componentes, esas cosmovisiones, si bien desestructuradas, se suelen acomodar a lo que está oficialmente autorizado cuando se hace uso de un instrumento como el cuestionario. Cabe decir, a modo de ejemplo, que una de las cosas que más me llamaron la atención del trabajo de campo que efectué en 1986 entre los pobladores de la comarca riojana de Cameros, fue las diferentes consecuencias que se pueden extraer según se analicen las respuestas que dieron en los cuestionarios que les pasé para una encuesta sobre la identidad étnica o, por el contrario, los discursos que produjeron mediante entrevistas en profundidad y los que les escuché en conversaciones informales. A partir de las primeras no cuesta inferir que los cameranos se sienten identificados con la Rioja y que, en este sentido, se distinguen poco del resto de los habitantes de la Comunidad Autónoma y de lo que pregonan sus 'autoridades'; en cambio, los discursos procedentes de las otras fuentes patentizan una realidad casi opuesta: buena parte de ellos, si bien no todos, no sólo ven menoscabada su identidad camerana por la forma en que se ha constituido la de la región, concebida -además- como impuesta desde fuera, sino que muestran a veces una actitud combativa ante tal imposición. Décalages de este tipo tienen su origen en el hecho de que las técnicas no son más que situaciones sociales, diseñadas -eso sí- para los propósitos de la investigación, pero que siempre encuentran un referente en la vida cotidiana de la gente: la entrevista en profundidad lo halla -según los casos y el papel que se haya 'ganado' el investigador- en las charlas entre amigos o en las entrevistas profesionales; las encuestas estandarizadas, en determinados 'interrogatorios' de carácter oficial, como los censos o los exámenes escolares; y los grupos de discusión, entre otros, en las asambleas y reuniones de diferentes colectivos, donde lo que se intenta es sobre todo alcanzar un acuerdo. Los sujetos sociales están constantemente definiendo las situaciones en las que se ven envueltos, así como acomodando sus comportamientos a las mismas, y de ello no se libran las creadas al aplicar cualquier herramienta de investigación social.

«La variedad en los tipos de recogida de datos y en las técnicas empleadas puede desconcertar a los que no son etnógrafos.., ya que es muy difícil definir lo que una etnografía podría o debería ser y juzgar así su calidad. Tradicionalmente, desde el punto de vista del etnógrafo, se ha considerado que la recogida de diferentes tipos de datos incrementaba la validez y fiabilidad del estudio, y puesto que cada ámbito y cada área de estudio son únicos, se creía que era necesario adaptar los métodos y las técnicas» [Wilcox, 1993 (1982): 99].

Lo interesante de la combinación de técnicas para el abordaje de un mismo objeto de estudio, que -a mi parecer- constituye uno de los principales elementos marcadores de la etnografía, es que permite constatar empíricamente, y no sólo postular, esta clase de quiebras 'informativas', así como la manera en que acaecen, por lo que al etnógrafo se le conceden unas oportunidades inmejorables para ofrecer unas interpretaciones y/o unas explicaciones de los fenómenos socioculturales más dinámicas y complejas. Ello sin olvidar, desde luego, -como recuerda Wilcox en la anterior cita- que la 'triangulación' ha servido también como modo de controlar la veracidad de la información recopilada, lo que no deja de ser importante cuando se trata de estudiar acontecimientos que se tienen que reconstruir con la mayor fidelidad posible.

No obstante, para cambiar de tema, lo que deseo subrayar ahora no es tanto que esa 'triangulación' puede estar dirigida a conseguir metas distintas dependiendo de los objetivos de la investigación, como el hecho de que, entre las técnicas que se combinan durante el proceso etnográfico, caben asimismo las cuantitativas; es decir, que el etnógrafo no sólo realiza entrevistas en profundidad, grupos de discusión y/o observación participante, sino que se sirve de cuestionarios y de otras técnicas cuantitativas de producción y/o análisis de los datos con una frecuencia mayor de la que se tiende a imaginar. Según nos comentan Kaplan y Manners [1979 (1972)], esa frecuencia se vio incrementada a partir de la década de los sesenta como consecuencia de que los etnógrafos desplazaron sus campos de investigación a los 'sistemas complejos', esto es, a sociedades más heterogéneas y de mayor escala que las que estaban acostumbrados a estudiar con su antiguo bagaje instrumental. Y Oscar Lewis va a mantener que ese aumento se debió, además, a un conjunto de demandas interdisciplinares y de innovaciones teórico-metodológicas que tuvieron lugar en el trabajo de campo antropológico:

«1)Un énfasis creciente sobre el estudio de la gama de variaciones en el comportamiento y en las costumbres, frente al antiguo énfasis sobre las pautas ideales; 2) el paso de la preocupación por salvar y reconstruir culturas en rápido curso de desaparición, al estudio de sociedades funcionando actualmente; 3) una mayor conciencia de los problemas metodológicos, resultado en parte del contacto más estrecho con otras disciplinas..; (y)4) el uso creciente de datos antropológicos por otras disciplinas y, en particular, el apremio de los psicólogos por más datos sobre diferencias individuales» [1975:100-101]..."

UGR.ES

Las técnicas de investigación en antropología. Mirada antropológica y proceso etnográfico

 

TEMAS DE ANTROPOLOGÌA 3: ANTROPOLOGÍA Y EDUCACIÒN 1

ANTROPOLOGÍA Y EDUCACIÒN

Tomamos como ejemplo de las Ciencias sociales una y desde una mirada que es también de ciencia social (1), pero que en la antigüedad estuvo muy vinculada con la Biología, hasta la formalización de las ciencias en base al método científico y al o los métodos de las ciencias sociales, que si tienen una directa relación, con la enorme diferencia entre ciencias físico - matemáticas - biológicas y sociales dado que no se pueden repetir los hechos, fenómenos o eventos en estas últimas.

En general las ciencias sociales pasaron por los mismos problemas en su tránsito hacia la conformación como ciencia y luego ocurrió lo mismo con las teorías fundamentales de esas ciencia, positivismo, materialismo, determinismo y Estructuralismo fueron distintas etapas por las que atravesaron (2) , pero es indudable que la biología no puede explicar procesos sociales o influenciar a las ciencias sociales, aunque algunos lo creyeron posible en algún momento. Ya en un tema más íntimo, personal y en directa relación con lo biológico, como es el de la inteligencia de las personas (3), podemos observar que la relación no es lineal e inciden de una forma preponderante los factores sociales en el desarrollo de la inteligencia. (4) Tenemos una base que traemos y el resto, mayoritariamente se adquiere por distintas razones y casi se puede decir que aprendemos a ser inteligentes o que aprendemos para aprehender. En algún momento y desde una Dirección de escuela se me quiso explicar que un alumno indolente no necesitaba trabajar, porque con solo mirar algo, en segundos ya lo sabía (que eran los mismos que afirmaban que la economía es una Ciencia Exacta). Cuando en realidad se defendía el linaje del alumno, presuponiendo que los esfuerzos de sus mayores tenían directa relación con la inteligencia de este (sin entrar a considerar la inteligencia de sus mayores, pero ello salta a la simple lectura del planteo de esa situación).

En resumen lo biológico tiene poco que decir en las variables sociales y en las ciencias sociales con mayor razón. En Educación ocurre lo mismo, sacando la excepción, que confirma la regla, de la vinculación entre la mano y la mente (cosa que recientemente fue probada por estudios cientificos desde la neurología), por cuanto los conocimientos son trabajados en el proceso continuo de asimilación entre la mano y la mente, que viene a ser esa interrelación bien o mal llamada genética, que trabaja con el ambiente (físico y social) al que refería Piaget. El resto son mecanismos ideales o virtuales creados por la inteligencia en desarrollo, para el proceso de conocer-aprender-aprehender, que se inician o fundamentan en la formación de la zona de desarrollo próximo, como indicaba Vigotsky. La tendencia a la libertad, en el hombre no necesita de ninguna ideología, para nacer, crecer y madurar, dado que es innata, como lo sospechaba Freire, dado que es parte del legado inmaterial que portamos todos, cosa que pretendieron desconocer los regímenes totalitarios y por ello duraron poco en relación con el transcurrir de la Historia, aunque existen, cada tanto, intentos de restaurar esos sistemas, que se apoyan en personas que necesitan que les digan como pensar, para ahorrarse el esfuerzo mental y muchas veces el físico, dado que suele encontrarse acompañado de prebendas. Por último, con la Teoría de las Inteligencias Múltiples, sabemos a que atenernos en relación con la diversidad de desarrollos en formación (en la Escuela) o concretados en otras instancias.

Historia de la Antropología

Las líneas según las cuales se desenvuelve la dialéctica que liga a las categorías y a las Ideas antropológicas es un proceso histórico-cultural, que tiene que ver con el propio movimiento del material antropológico vivo, y del cual forman parte las mismas vicisitudes (lógicas, gnoseológicas) que se ordenan a la constitución de las mismas disciplinas antropológicas y con los conflictos entre ellas. Se comprende, por tanto, que la obligada apelación a la “historia de la antropología” como fuente necesaria para formar juicios adecuados sobre el propio concepto de Antropología, esté ella misma necesariamente envuelta en esa dialéctica. Lo que significa que el historiador de la Antropología ha de situarse desde alguna de las perspectivas que, en abstracto, hemos esquematizado [262-274]. Una de ellas es la perspectiva (inocente y precrítica) de quien se propone colaborar a la “reconstrucción unitaria” de la historia de la Antropología, como si se tratase de la reconstrucción de la una ciencia categorial, con sus “paradigmas”, “matrices disciplinares” y “revoluciones científicas”, que seguirán a las etapas de desarrollo de la Antropología “normal”. Semejante “historia de la Antropología” no tiene más consistencia de la que pudiera atribuirse a una “historia total de las artes” que intentase ofrecer “sistemáticamente” el desenvolvimiento de las formas musicales y poéticas, junto con las técnicas de la aviación y de la mampostería, en sus relaciones con los estilos pictóricos y escultóricos, la danza y el teatro. Cuando el análisis histórico cobra una cierta coherencia es precisamente cuando se lleva a cabo desde una perspectiva especial, es decir, cuando la historia es historia de la Antropología ecológica o historia de la Antropología médica, o física o filosófica.

¿Cómo alcanzaría algún sentido la historia de esa trayectoria global que las diferentes perspectivas, polémicamente entretejidas, pueden describir? Me inclinaría a concluir en una dirección negativa, cuando consideramos estas relaciones en sí mismas. Pero puede haber sentidos muy profundos al considerar esas relaciones como partes de procesos más globales de la historia de las Ideas (1), entre las cuales figuren las Ideas antropológicas. Según esto, la Historia de la Antropología no debiera proyectarse en la perspectiva de la exposición de un supuesto proceso de autoconsciencia que el hombre fuera alcanzando en función de su mismo desarrollo histórico. La configuración histórica de la Antropología no habría que estudiarla, en suma, en la perspectiva de una supuesta relación metafísica de la conciencia del hombre con la misma realidad humana, sino en la perspectiva de la relación de las Ideas sobre el hombre respecto de otros sistemas de Ideas que puedan ser determinados. En este sentido, por ejemplo, comenzará a ser relevante el hecho de que en los sistemas de las ciencias antiguas o medievales el hombre no figuraba en ninguna tabla de categorías, ni tampoco se constituía en centro en torno al cual se organizase alguna familia de disciplinas, o una disciplina antropológica. Se diría que el material antropológico aparecía dispersado y distribuido en diferentes “objetos formales”: el de la Física, el de la Pneumatología, el de la Moral, etc. Si en la época moderna comienza a perfilarse, como un nuevo “género literario”, los tratados de homine, esto no tendrá en principio nada que ver con un incremento de la autognosis, según el esquema hegeliano. Esquema prácticamente aceptado, acaso como una fórmula “cómoda”, por tantos historiadores que hablan, por ejemplo, de la época sofística, o de la época del Renacimiento como épocas en las cuales el hombre “alcanza una mayor conciencia de sí mismo”, como si antes estuviese durmiendo, o como si el autoconcebirse como “Señor del Mundo” comportase un grado mayor de conciencia que el autoconcebirse como “esclavo de la Naturaleza”. Por el contrario, lo que convencionalmente suele denominarse, referida al Renacimiento, “la nueva conciencia del hombre propia del humanismo”, tendrá que ver, por ejemplo, con la reordenación del espacio antropológico y, en concreto, con los desplazamientos de la posición relativa que los ángeles ocupan, a consecuencia de la profundización cristiana del dogma de la Encarnación (el “Cristo pimpollo” de fray Luis de León), frente a la teología musulmana, y de ahí el lugar privilegiado de España reconocido, a su modo, por M. Foucault, en la configuración de una nueva Idea del hombre. [367]

La Historia de la antropología, según esto, se nos presenta como una empresa que debe plantearse como fundamentalmente crítica de su mismo objetivo, puesto que lo que ella tendrá que probar es precisamente que no hay tal Historia en sentido unitario, sino que hay una dialéctica mucho más compleja, cuyos hilos no podrían ser extraídos con los simples recursos de la historiografía.

1)- http://www.filosofia.org/filomat/df275.htm

El desarrollo de la teoría antropológica de Marvin Harris

Fue profesor de antropología en la Columbia University y en la Universidad de Florida. Es bien conocido en los medios académicos por sus artículos, libros y por su trabajo de campos en Brasil, Ecuador y Mozambique; fundador de la corriente antropológica del materialismo cultural.

En esta obra hace una historia crítica del desarrollo de las teorías antropológicas de la cultura (2), con ánimo de probar que los antropólogos no han aplicado nunca de un modo consecuente el principio del determinismo tecnoecológico y tecnoeconómico, a pesar de lo cual han contribuido poderosamente a desacreditar esa opción que ellos nunca eligieron. Tal relegación de la estrategia del materialismo cultural es el resultado no de un programa razonable de investigación orientado de distinto modo, sino de las presiones encubiertas del medio sociocultural en el que la antropología ha conseguido verse reconocida como disciplina independiente.

2)- https://lanotaantropologicablog.wordpress.com/.../10.../

OTRO LIBRO DEL MISMO AUTOR

https://teoriasantropologicasucr.files.wordpress.com/...

3). Resumen de Harris, M. Antropología Cultural

Apéndice: Historia de las teorías de la cultura

Encontramos una presentación de las principales estrategias que utilizan los antropólogos contemporáneos.

La antropología se debió desarrollar desde el principio de nuestra especie, ya que los diferentes grupos de seres humanos siempre han tenido curiosidad sobre los otros, sobre sus culturas y tradiciones. Esta curiosidad suele venir dada porque cada cultura ve la propia como la mejor, única y verdadera.

La Ilustración

Durante el s.XIII con el descubrimiento de un “nuevo mundo” aumentó el interés en conocer otras culturas. A mediados de este siglo, con la ilustración, surgieron los primeros intentos de asociar las diferencias culturales con teorías científicas. Estas teorías decían comúnmente, con autores como Smith o Diderot, que la causa de que hubiese diversidad cultural se debía a la idea de progreso, ya que las diferencias entre la población no eran innatas, sino que se debían a diversos niveles de conocimiento y de razón. La humanidad empezó en una situación “no civilizada” y con el uso que se daba, cada vez más, a la razón, la humanidad adquirió un estado de civilización ilustrada y las diferencias culturales vienen dadas por los diferentes progresos intelectuales y de moral.

El evolucionismo del siglo XIX

La evolución cultural que domina las teorías de la cultura durante el s.XIX tiene su antecedente en la idea de progreso. Las culturas se consideraban en movimiento siguiendo las diferentes etapas de desarrollo y autores como Auguste Comte y Hegel, entre otros, hablaban de diferentes evoluciones, por ejemplo de pensamiento y de la libertad del ser humano, respectivamente. Una de las propuestas con más éxito fue la de Lewis Henry Morgan, en la que dividió la evolución de la cultura en 3 etapas: salvajismo, barbarie y civilización.

En el s.XVI ya se habían visto estas etapas per fue Morgan quien las subdividió y perfeccionó.

SALVAJISMO

Inferior

Recolección de alimentos silvestres, promiscuidad al emparejarse y foco de sociedad la “horda” nómada.

SuperiorInvención del arco y las flechas, prohibición del matrimonio entre hermanos y la filiación se reconocía principalmente a través de la mujer.

BARBARIEInferiorInvención de la cerámica y empieza la agricultura, el incesto se amplió hasta toda la línea de sangre, las unidades básicas de sociedad eran el clan y la aldea.

SuperiorInvención de la metalurgia, la filiación pasa a ser masculina, los hombres pueden casarse con varias mujeres y aparece la propiedad privada.

CIVILIZACIÓN Invención de la escritura, desarrollo del gobierno civil y la aparición de la familia monógama.

Cuadro que marca la subdivisión de Morgan.

Darwinismo Social

En el siglo XIX, excepto el marxismo, todos los esquemas de evolución decían que las culturas evolucionaban acorde con los tipos y razas biológicas humanas. Dentro de esto, no era cualquier raza el punto de partida, si no que era la raza blanca y especialmente, los hombres. La unión de evolucionismo biológico con evolucionismo cultural se relaciona a la influencia de Darwin, aunque no es cierto ya que Darwin fue influenciado por filósofos sociales que hablaban de que el crecimiento de la población se debía a que solo los aptos sobrevivirían y Darwin publicó sus teorías más tarde llamando a esta “selección natural” la cual decía que la evolución cultural dependía de la biológica y fue esta la que triunfó. Después de la publicación de El origen de las especies, apareció el Darwinismo Social, que se basaba en que el proceso cultural y biológico dependía de las fuerzas competitivas de individuo vs. Individuo; nación vs. Nación; raza vs. Raza, etc., y como consecuencia, los darwinistas como Herbert Spencer creían en la supremacía de la raza blanca.

El evolucionismo marxista

El marxismo fue fuertemente influenciado por las nociones prevalecientes del siglo XIX de evolución y progreso cultural.

Toda la historia según Marx, era el resultado de la lucha entre clases sociales por el control de los medios de producción. La clase proletaria, cuya existencia había sido provocada por el capitalismo, estaba destinada a abolir la propiedad privada y a provocar la etapa final de la historia: el comunismo. Marx y su compañero Frederich Engels pensaron que habían encontrado una confirmación de su idea de que durante la primera etapa de evolución cultural no hubo propiedad privada y de que las sucesivas etapas de progreso cultural han sido provocadas por cambios en el modo de producción.

La reacción al evolucionismo del siglo XIX

A comienzos del siglo XX, los antropólogos tomaron la iniciativa en la revisión de los esquemas y doctrinas evolucionistas. En los Estados Unidos, la posición teórica dominante fue desarrollada por Franz Boas y sus discípulos y se conoce como particularismo histórico. Boas adujo que cada cultura tiene su propia historia, larga y única. Para comprender o explicar una cultura en particular, lo mejor que podemos hacer es reconstruir la trayectoria única que ha seguido. Otra característica importante del particularismo histórico es la noción de relativismo cultural.

El logro más importante de Boas fue su demostración de que la raza, la lengua y la cultura eran aspectos independientes de la condición humana.

Difusionismo

La fuente principal de diferencias y similitudes culturales no son la inventiva de la mente humana, sino la tendencia de los humanos a imitarse entre sí. El difusionismo considera las culturas como un mosaico de elementos derivados de una serie de préstamos entre pueblos cercanos y distantes.

El funcionalismo y el funcionalismo – estructural británicos

La tarea principal de la antropología cultural consiste en describir las funciones recurrentes de las costumbres y las instituciones. Según Malinowski, el intento de descubrir los orígenes de elementos culturales estaba destinado a ser especulativo y no científico debido a la ausencia de registros escritos. Para los funcionalistas estructurales, la función de mantener el sistema tenia prioridad sobre todas las demás. Los funcionalistas estructurales evitaban la cuestión de las diferencies culturales, mientras que reclamaban las similitudes culturales.

Cultura y personalidad

En el siglo XIX muchos antropólogos bajo la influencia de Freud intentaron explicar las culturas mediante una perspectiva psicológica. Dos de las más discípulas de Boas, Ruth Benedict y Margaret Mead, fueron las primeras en desarrollar teorías sobre cultura y personalidad. Estas teorías relacionan las creencias y prácticas culturales con la personalidad individual y al inrevés. Muchos partidarios que estudiaron y analizaron este tema de cultura y personalidad creían que eran muy importantes las experiencias de la infancia como la higiene, la lactancia materna y la educación sexual. Sin embargo, los que optan por las teorías de cultura y personalidad no se centran en el problema de por qué las creencias y prácticas que moldean tipos particulares de personalidad tienen lugar en unas culturas pero no en otras.

Neoevolucionismo

Para poder definir el Neoevolucionismo hay que tener en cuenta que los evolucionistas sociales de finales del s. XIX pensaban que las sociedades ‘primitivas’ de su época eran restos de antiguas maneras culturales por las que necesariamente habría pasado la civilización de Occidente antes de llegar a lo que es en el momento actual.

Más tarde, Franz Boas y sus discípulos rechazaron estos argumentos exponiendo que nada verificaba estas suposiciones. Aún así, en Estados Unidos, sobre 1940 surgió un nuevo enfoque de la antropología (Neoevolucionismo) que estaba interesado en otro tipo de cosas como es el cambio socio-cultural y las relaciones entre cultura y medio ambiente.

Materialismo dialéctico

Es una corriente ideológica que triunfó en los antropólogos occidentales por primera vez en las décadas de los 60 y 70. Surge a raíz de las contradicciones internas de los sistemas socioculturales.

Los materialistas dialécticos opinaban que la historia tiene una determinada dirección (la del surgimiento del comunismo y la sociedad sin clases). La contradicción más importante que existe en todas las sociedades es la que hay entre los medios de producción (la tecnología) y las relaciones de producción (quién los posee).

Materialismo cultural

Se trata de una estrategia de investigación que sostiene que la tarea primaria de la antropología es dar explicaciones causales a las diferencias y similitudes en el pensamiento y el comportamiento que se encuentran entre los grupos humanos.

Similitud con los materialistas dialécticos: como los materialistas dialécticos, los culturales consideran que esta tarea puede ser llevada a cabo de mejor forma estudiando las limitaciones materiales a las que está sujeta la existencia humana. Estas limitaciones surgen de la necesidad de producir alimentos, cobijo, herramientas y máquinas, y de reproducir las poblaciones humanas dentro de unos límites marcados por la biología y el medio ambiente. Éstas son las limitaciones llamadas materiales para poder distinguirlas de las impuestas por ideas y otros aspectos mentales y/o espirituales de la vida humana como son los valores, la religión y el arte.

Diferencia con los materialistas dialécticos: los culturales rechazan la idea de que la antropología deba formar parte de un movimiento político destinado a acabar con el capitalismo y a favorecer los intereses del proletariado. También rechazan la noción de que todos los cambios culturales importantes están provocados porque entran en juego contradicciones dialécticas, afirmando que buena parte de la evolución ha sido provocada por la acumulación gradual de rasgos útiles a través de un proceso de prueba y error.

Estructuralismo

El estructuralismo se dedica sólo a las uniformidades psicológicas que nacen tras diferencias aparentes en el pensamiento y en el comportamiento. Según Lévi-Strauss, estas uniformidades surgen de la estructura del cerebro humano y del proceso de pensamiento inconsciente.

Características estructurales

Lo más importante de la mente humana es la tendencia a dicotomizar, o a pensar en términos de oposiciones binarias.

Después, intentar mediar la posición anterior mediante un tercer concepto, que puede servir para otra oposición.

El punto de vista estructural es que cuanto más cambien las culturas, más permanecerán siendo las mismas.

En conclusión, el estructuralismo se dedica a explicar similitudes entre culturas, pero no a explicar las diferencias.

Enfoques particularistas

Muchos antropólogos dicen que el objetivo principal de la etnografía debería ser el estudio de las perspectivas emic de las diferentes culturas puramente por sí mismas, como forma de ilustración humanista.

Determinismo racial

Durante el siglo XX, la disputa entre los deterministas raciales y los deterministas culturales se enfocó cada vez más en la medida de la inteligencia. Esta inteligencia se contemplaba al principio como una esencia completamente fija o como un rasgo que no podía ser afectado por la experiencia o cultura de la vida.

Se diseñaron diferentes test pero el que tuvo mayor importancia fue el test de inteligencia de Stanford-Binet. Estos tests tenían ejercicios como significados de palabras, relaciones verbales, razonamiento aritmético, clasificación de formas, relaciones espaciales y otros materiales simbólicos abstractos.

La era de los tests de inteligencia a gran escala comenzó cuando los Estados Unidos entraron en la Primera Guerra Mundial. Para determinar sus asignaciones militares a miles de reclutas se les efectuaron tests llamados alfa y beta. Después de la guerra, los psicólogos dispusieron los resultados según la raza, y encontraron las correlaciones esperadas entre negros y puntuaciones inferiores, concluyendo que la inferioridad intelectual innata de los negros había sido probada científicamente.

Sin embargo, los siguientes análisis que se hicieron, mostraron que las puntuaciones eran inútiles como medida de los factores genéticos que controlan la inteligencia.

La intel

Historia de la Antropología | Filosofía

FILOSOFIA.ORG

Historia de la Antropología | Filosofía

en el Diccionario manual de materialismo filosófico.

 

 

TEMAS DE ANTROPOLOGÌA 4 : ANTROPOLOGÍA Y EDUCACIÒN 2

ANTROPOLOGÍA Y EDUCACIÓN 2

La EDUCABILIDAD Y LA CULTURA son el centro de la relación entre Antropología y Educación, mas allá de las frecuentes trampas positivistas (ya en algún momento comentamos las retorcidas opiniones de un Director de Escuela Secundaria que intentaba demostrar que la Economía era una Ciencia Exacta, porque usaba estadísticas, para lanzarse a intentar demostrar, que la educación depende de ellas y por lo tanto se rige por postulados basados en Ciencias Exactas), pero la Antropología se presenta, no ya como una necesidad en la preparación de Directores y Supervisores (con base en la formación básica de los profesores), sino como algo esencial para el buen desempeño profesional de docentes de cualquier disciplina. Cosa que al parecer no termina de comprenderse en las entidades que se ocupan de la formación de profesores.

Sacando del análisis el disparate (como el comentado), es innegable que una educación para la irrealidad (como creer que nos encontramos en un país europeo) solo profundiza las contradicciones, que nos siguen precipitando en la baja calidad de la Educación, cuando existe una capacidad (ociosa) de pensamiento local, que no excluye a las culturas reales que se expresan en nuestro país. Y si seguimos en terreno fango so, incorporando elementos de otros pensamientos (desescolarización), por la emergencia o no, solo seguimos buscando el error, dado que un cambio (aunque sea por meses o años solamente) necesita de varios aportes vinculados con estructuras e infraestructuras, para hacerlo mas comprensible: Muchos de nuestros escolares NO TIENEN ACCESO A INTERNET. No solo por cuestiones ECONÓMICAS, sino REGIONALES Y GEOGRÀFICAS. Es muy bueno que el ingenio de nuestros docentes se exprese en una o varias radios que trabajan con Tareas de Educación en la pandemia (Como es el caso de la Radio de Amaicha del Valle, que debe ser apoyada y puede ser copiada por otros), sino que es el mismo estado en todos sus niveles el garante de la accesibilidad a INTERNET, que no se cumple a lo largo y a lo ancho del país. Pero no se observa una reacción (mas allá de las quejas aisladas) de las organizaciones que agrupan a los docentes, que al parecer se encuentran en otra cosa.

También notamos que el miedo pudo haber servido en un primer momento (que originó el: luego nos ocupamos), pero ya estamos transitando un tiempo que necesita de definiciones y de nada sirve que nos sigamos escondiendo debajo de la mesa o de la cama y que ello nos impida pensar en salidas o soluciones a cuestiones bien concretas y relativamente fáciles de encarar.

Sabemos que son cuestiones que implican un costo en medio de presupuestos flacos, pero creo que se trata solo de redireccionar partidas que ya existen, hacia estas nuevas modalidades educativas, sobre lo que no se nota o escucha hablar a los opinadores de siempre o a las organizaciones del sector, Y aclaro que no es que crea que no se deba desescolarizar en el futuro, sino que falta aporte económico a este supuesto experimento de la emergencia.

Temas centrales de la antropología de la educación contemporánea

Fecha de recepción: 16-X-2007

Fecha de arbitraje: 29-II-2008

Aurora Bernal-Martínez de Soria

Doctora en Pedagogía, Universidad de Navarra, España. Profesora de Antropología de la Educación, Universidad de Navarra, España. abernal@unav.es

Resumen

La breve historia de la antropología de la educación como disciplina científica ?en comparación con otras divisiones de la antropología? muestra un elenco de contenidos apropiados para la formación de los educadores. La adopción de metodologías distintas enfoca la atención científica hacia dimensiones también diversas del objeto de la antropología de la educación. Las categorías clave en el estudio son: la educabilidad y la cultura. La antropología de la educación con un método empírico se centra en la temática de la cultura. La antropología de la educación con un método filosófico se centra en la educabilidad.

Se propone en estas páginas, para la formación de los educadores, la opción por una antropología de la educación con un método filosófico, que abarque tanto la educabilidad como la cultura, acogiendo los resultados de la investigación empírica. Esta perspectiva integradora permite al educador conocer cómo se distinguen y se relacionan educación y cultura, en el crecimiento de las personas protagonistas del proceso de educación. Se necesitan otras nociones, como naturaleza y persona, para comprender a fondo el fenómeno educativo desde la perspectiva de la antropología.

Palabras clave: antropología de la educación, cultura, educabilidad, naturaleza humana, persona (fuente: Tesauro de la Unesco).

Central Topics in Contemporary Educational Anthropology

Abstract

A brief history of educational anthropology as a scientific discipline ?compared to other areas of anthropology? reveals a list of appropriate contents for teacher training. The adoption of diverse methodologies focuses scientific attention on equally diverse dimensions of the purpose of educational anthropology. The key categories in the study are educability and culture. Educational anthropology with an empirical method centers on the subject of culture. Educational anthropology with a philosophical method centers on educability. In terms of training teachers, this article proposes the option of edu­ cational anthropology with a philosophical method that includes both educability and culture, making use of the results of empirical research. This integrating approach enables the educator to know how education and culture stand apart and relate to one another in the growth and development of those who play a leading role in the educational process. Other notions, such as nature and person, are required for an in-depth understanding of the phenomenon of education from the standpoint of anthropology.

Key words: Educational anthropology, culture, educability, human nature, person (source: Unesco Thesaurus).

Temas centrais da antropologia da educac á o contemporánea

Resumo

A breve história da antropologia da educação como disciplina científica, comparada com a de outras disciplinas da antropologia, mostra um elemento de contidos apropriados para a formação dos educadores. A adoção de metodologias dis­ tintas centra a atenção científica para dimensões também diversas do objeto da antropologia da educação. As categorias clave no estudo são: a educabilidade e a cultura. Quando utiliza um método empírico, a antropologia da educação centrase na temática da cultura; a antropologia da educação, utilizando um método filosófico, centrase na educabilidade. Para a formação dos educadores, neste artigo propõe-se a alternativa de uma antropologia da educação com um método filosófico que inclua a educabilidade e a cultura, acolhendo os resultados da pesquisa empírica. Esta perspectiva integra­ dora permite ao educador conhecer como se distinguem e se relacionam educação e cultura no crescimento das pessoas protagonistas deste processo. Para compreender a fundo o fenômeno educativo desde a perspectiva da antropologia, são necessárias noções como natureza e pessoa.

Palavras-chave: antropologia da educa çã o, cultura, educabilidade, natureza humana, pessoa (fonte: Tesouro da Unesco).

Una aproximación

Cuando se enseña antropología de la educación a los educadores imbuidos en su desempeño profesional, en sus diversos grados y en diferentes lugares del mundo, encontramos un elenco de cuestiones comunes, sea cual fuere el enfoque epistemológico adoptado en esta disciplina científica. El programa común atiende a contenidos como: la epistemología de esta área de conocimiento, subrayándose la metodología de investigación; la relación de la antropología con otras ciencias afines; los conceptos y categorías nucleares. En este conjunto de temas descuella la etnografía aplicada a contextos educativos, especialmente escolares. Entre las categorías centrales, son dos las que alcanzan un mayor protagonismo: la educabilidad y la cultura ?el proceso de adquisición y transmisión de la cultura.

Además de estudiar por qué y cómo es el ser humano educable, se profundiza en los supuestos antropológicos que se mantienen en los modos de comprender, orientar y llevar a cabo la educación, tal y como se plasman en los modelos pedagógico-antropológicos que se han sucedido a lo largo de la historia. Por otra parte, la cultura es el fenómeno que aglutina la atención de gran parte de los programas de antropología de la educación, lo que se desprende de la historia de la disciplina, especialmente cuando esta deriva de la antropología sociocultural y de la situación actual de necesidad de abordar, también educativamente, la gestión de la convivencia en sociedades multiculturales.

Superada una etapa de selva epistemológica, cuando nos adentramos en la senda que con­duce a comprender esta materia, se advierte que las bifurcaciones arrancan de la adopción de una metodología que asocia unos temas y se desen­tiende de otros. De este modo, con frecuencia la educabilidad se aborda desde una perspectiva filo sófica, y la cultura, desde el punto de vista de la antropología sociocultural 1 .

La diversidad en la antropología de la educación es heredada de otras ciencias y disciplinas que alzan el vuelo de un tronco común, pero que se van desgajando según la metodología y el objeto de interés. Más que producirse una disciplina llamada antropología de la educación, de la que parten diferentes corrientes que acaban distanciándose entre sí, la antropología de la educación es, desde su génesis, varios ríos que corren en paralelo, y que alguna vez se cruzan. Disciplinas ya diferenciadas se interesan por la educación, y después surgen de ellas subdisciplinas que buscan una identidad epistemológica, centrándose en lo educativo únicamente. En la antropología de la educación de metodología positiva se reiteran las pugnas entre las antropologías ?física, cultural, social, etc.?, y en la antropología de la educación de metodología filosófica, los enfrentamientos tienen lugar entre las diversas concepciones filosóficas acerca del mundo y del hombre. La última revolución la protagonizan las antropologías postmodernas.

A la vista de esta historia, a un educador le sirve una perspectiva integradora, normalmente asumida por la antropología de la educación de corte filosófico, pero que aborde las cuestiones que se alzan por la investigación empírica de la otra antropología de la educación. Educadores e investigadores de la educación precisan sostener una teoría acerca del ser humano en el desempeño de su trabajo, para no desvirtuar la naturaleza de lo estudiado, desde el punto de vista epistemológico ?no deformar ?visualmente? el objeto?, y desde el plano deontológico, tratar a las personas con el respeto conforme a su dignidad y desprenderse del servicio a intereses ajenos y arbitrarios.

Los principales temas de estudio

Entre los problemas clásicos que trata la antropología filosófica se pueden resaltar los que tienen una repercusión directa en los planteamientos educativos: dualismo o unidad del ser humano, la trascendencia, la libertad, la relación del ser humano con el resto de seres, inertes y vivos; la espacialidad y la temporalidad, la espiritualidad y sus consecuencias en el comportamiento humano, la perfectibilidad y educa bilidad, así como el desarrollo humano y la maduración, los procesos de humanización y hominización, la cultura y el sentido de la vida y la muerte. Aspectos concretos de estos grandes temas son: la identidad, los valores ?entre los que sobresalen actualmente los referentes a la ciudadanía y los vinculados al grupo cultural de pertenencia?, la afectividad y el dolor.

La reflexión sobre estas dimensiones habitual- mente se enmarca en teorías más o menos consisten­ tes sobre el ideal o la realidad del ser humano. Para comprender con toda su hondura estas cuestiones, se precisa del entendimiento de los modelos de lo humano que se han esbozado a lo largo de la histo­ria; de ahí que uno de los bloques temáticos ineludi­ bles de un programa de antropología de la educación ?filosófica? consista en repasar esa historia. De esta manera, nos encontramos títulos como: modelos filosóficos de antropología de la educación 2.

Pero la idea central de la antropología de la educación gira alrededor del fenómeno de forma­ción del hombre, que se fundamenta en la realidad de la educabilidad humana. Eso supone tener en cuenta el proceso de maduración, desarrollo y crecimiento ?temas más elaborados gracias a los trabajos de la antropología biológica?; la relación educativa, la comunicación y el uso del lenguaje; la autorrealización y la libertad ?temáticas que se impulsan desde diferentes corrientes filosóficas contemporáneas, entre las que sobresale el existencialismo?, así como comprender que tanto la formación del ser humano, como la relación educativa que impulsa ese proceso, se producen en un tiempo, en un espacio y en una cultura.

Los datos que aportan las ciencias empíricas sobre estos temas muestran la diversidad y variabilidad del fenómeno de la educación y de todos los elementos que repercuten en este. La rica amplitud de realidades educativas no despista de lo que se pretende estudiar, sino más bien es una muestra de nuestro objeto de interés: el homo educandus . La antigua inquietud, perpetuada en el tiempo hasta nuestros días, sobre lo permanente y universal, y lo cambiante y particular del ser humano, se esconde también al abordar lo educativo.

En el estudio de la base antropológica de la educabilidad, el tema más desarrollado es el de la indeterminación humana. Los estudios de Von Uexküll han pasado al cuerpo perenne de la antropología, en cuanto explican la diferencia entre los animales determinados por su entorno y el ser humano que hace su mundo, que tiene que instalarse en él, y transformar el entorno para sobrevivir 3 . El ser humano conoce, se conoce y se propone a sí mismo. La posibilidad de hacerse en una dirección u otra se ha mostrado con datos observables de su inacabamiento en todas las dimensiones que podemos distinguir y que son el punto de referencia para plantear el proceso educativo. La inconclusión humana en los aspectos biológico, psicológico, cultural y espiritual se advierte con evidencia4.

El ser humano, por lo tanto, tiene que hacerse en todas las dimensiones; la más radical y propia es la espiritual, intrínsecamente ligada a las otras. De esta forma se advierte un rasgo sobresaliente de la educabilidad humana, su actualización con libertad. Al ser humano propiamente no se le educa, sino que se educa en la secuencia temporal de su vida. La razón fundamental es su carácter de ser libre, propiedad ligada a la citada plasticidad, que se desprende del inacabamiento humano y que se observa en un plano ontológico-trascendental, psicológico y moral. La libertad psicológica se puede impedir e imposibilitar, pero el ser humano es libre de suyo. La libertad moral es la que se conquista, y en ese sentido se dice que el punto clave de la educación es aprender a ser libre. El respeto a esta condición real del ser humano nos conduce a entender que la educación es sobre todo autoeducación, y que se funda más en la formación que en la instrucción. Además, nos permite juzgar la diferencia entre la ayuda educativa nociva y la correcta.

Si el tema del inacabamiento y plasticidad humanas nos conduce a entender la radicalidad de la libertad humana, esta nos aproxima a la noción de persona. En la elaboración de los temas propios de la antropología de la educación se debe hacer un vínculo intelectual con una serie de conceptos, que desde la antropología filosófica se han trabajado a lo largo del tiempo. De una serie de categorías básicas se derivan otras, y todas ellas subyacen en el planteamiento y desarrollo sobre el gran tema de la antropología de la educación: la educabilidad. Estas categorías son: naturaleza humana, persona, identidad, sociabilidad y cultura. Con la categoría de persona, a pesar de su complejidad, se facilita comprender el valor especial del ser humano, que habitualmente se designa con el término de dignidad.

La consideración profunda del ser humano como persona abre la vía para superar los dualismos modernos que conducen a estimar como opuesto lo que es diverso: naturaleza-cultura, naturaleza-libertad, individuo-sociedad, cuerpo-espíritu, y desorientan el planeamiento de la educación, proponiéndose fines dispares y contrapuestos. Por ejemplo, se plantea conseguir la formación para que la persona sea autónoma, y no se reconcilia este fin con el de la educación para la solidaridad. El planteamiento dualista concede a los extremos de los pares mencionados calidad de sustancias independientes. Así se ¿redifica? lo social, lo racional, lo cultural, lo material, la libertad, lo ideal, como si se tratara de entidades con vida propia paralela a la realidad de cada persona e incluso atribuyéndoles más peso ontológico. Aunque no faltan las argumentaciones de quienes pretenden erradicar las posiciones del pensamiento moderno e ilustrado, mediante críticas razonables a sus presupuestos, las alternativas no superan los falsos puntos de partida de las ideas de la modernidad y conducen a la irracionalidad con tesis que se fundamentan en la imaginación, más que en un sereno pensar sobre lo que atañe. Así lo observamos en la educación, cuando se proponen experimentos poco razonables, que consisten en la construcción de todo tipo de identidades. Repasamos las ideas básicas sobre las nociones aludidas, desde las que se comprende mejor la educabilidad, y con ella la educación...

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